miércoles, 11 de noviembre de 2009

el tercer ojo

El tercer ojo, el ojo de la memoria eterna. La gente hoy en día está equipada con el tercer ojo, y lo activa en ciertas ocasiones.

Hoy en el telediario salía un concierto de los "Jonas Brothers", que no sé quienes son, pero por lo visto arrasan entre las adolescentes. En una de las instantáneas del concierto, desde atrás, con un amplio plano del público, se veía la multitud de cabezas -el campo de melones- al contraluz de las luces del escenario, y junto a cada cabeza la lucecita de la pantalla de una cámara o un móvil grabando. A grandes rasgos un aparato grabador por persona.
Algo similar a la típica estampa de cuando el público enciende los mecheros, llenando la oscura marea del foso de puntos luminosos balanceándose al compás de la balada-himno de turno.
En este caso las lucecitas alumbran sólo hacia atrás con sus pantallas, y graban hacia el escenario, intentan permanecer firmes y altas para recoger un pedazo de ese momento.

Y me pregunto si estas ansias de conservar el momento para el futuro merman o alteran la forma en que se vive el evento en el presente.


5 comentarios:

planseldon dijo...

Totalmente de acuerdo. No hay nada más molesto que ir de excursión con alguien que se dedique a grabarlo todo. Menos mal que la moda de las cámaras de video ya se ha pasado (y ahora que cada cámara de fotos es una videocámara, casi nadie las usa para eso).

Recuerdo en Francia una excursión que hice con dos francesas por la costa bretona y una de ellas cada dos pasos se paraba para hacer una foto. ¡Ni que fuese una reportera de la National Geografic!

Yo pienso que, en general, los recuerdos es mejor dejarlos para la memoria, y las fotos, videos y demás, tomarlas con mucha moderación. De lo contrario al final tendrás tantas que acabas por no mirar nunca ninguna.

Herel dijo...

Na, hay gente que les pone musiquita, las junta en un DVD que se ve por la tele, y se las casca a las visitas secuestrándolas en el sofá.

Theodora dijo...

Yo intento llevarme la cámara cuando viajo, con buenas intenciones de hacer fotos. Luego llegas allí y ¿qué fotografías? Es como cuando un niño entra en un kiosko y su padre le dice: "sólo puedes coger una cosa" ¿y cuál, de las miles que hay, coges? ¿a qué renuncias? Al final acabo haciendo pocas fotos, y encima un asco, y llevándome más en la cabeza. Aunque lo malo que tienen es que son más difíciles de compartir con quien quieres compartirlas...

Zuviëh dijo...

Yo por eso sólo machaco a fotos a mis bichines, porque no quiero perderme detalle en el futuro. Me fastidia mucho tener recuerdos borrosos de mis antiguos gatos o hámsters, ahí como una nebulosa.

Pero en la calle, puf, como no sea a una abeja haciendo el tonto sobre algo no suelo fotografiar nada. xD

MEugenia dijo...

Yo un poco como Zuviëh, como nunca tuve cámara y mis hamsters también salen borrosos, e incluso de mi primer hamster no tengo foto, pues ahora voy sacando a tutiplen lo que me parece, aunque sigo con el móvil, sin cámara digital (espero que caiga dentro de poco).

Son gratis, ¿por que "racanear"? Siempre y cuando puedas disfrutar de lo que estás viviendo sin que el aparatejo te obsesione ni te robe experiencias, me parece bien disparar.

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA XDDDDDDDDDDDDDDDD qué cabroncete eres con la viñeta, si vieras las risas que me he pegado...Menos mal que ya no hay casi nadie por aquí, sino me despedían :P