domingo 27 de diciembre de 2009

David el orco

Ya está listo el vídeo musical.


Como no tenía ningún software para hacer animaciones y mezclas de vídeo, lo he programado en Python-Pygame, como si fuera un videojuego. Con la diferencia de que los actores en lugar de moverse por el teclado, van leyendo de un script lo que tienen que hacer en cada unidad de tiempo.

miércoles 23 de diciembre de 2009

La lotería explota a los niños de San Ildefonso

Hoy al poner la radio en el coche me encontré con la noticia de que una asociación de discapacitados había denunciado al organismo de la Lotería por explotación infantil o algo así.

Se referían ni más ni menos que a los niños de San Ildefonso, esos que cantan el sorteo cada Navidad.
Al rato entró en antena un portavoz de la organización "de minusválidos y defensa de los niños" que había puesto la denuncia, haciéndose el listillo con un discurso alarmista y demagógico. Ante la mayoría de las preguntas respondía que no sabía, si existía permiso paterno, si los niños podrían sentirse mall... eso habría que averiguarlo. Su "preocupación" era que aparecieran niños "promocionando" un juego.

Luego entró el Defensor del Menor diciendo primeramente que la noticia fue publicada en los medios antes de que les llegara la denuncia (lo cual dice mucho de las intenciones de esa organización), y a continuación que sin duda la iban a desestimar.

Nunca he comprado lotería ni sigo el sorteo, pero juraría que los niños de San Ildefonso lejos de sentirse explotados o utilizados... se darían de hostias entre ellos por ser elegidos para salir a cantar las bolas.

En cuanto a esta organización de minusválidos... con personajes así, es una organización PELIGROSÍSIMA. Si se dedican a denunciar chorradas victimistas, cualquier día la chorrada puede colar y hacerle daño a alguien.
Igual es que juegan a eso, a tocar las pelotas a ver si en una de esas les toca la lotería y ganan algo... ¿más subvenciones?

"Soy un orco"

Pues aquí está mi versión de "Soy un gnomo", que se titula "Soy un orco".
http://www.box.net/shared/bjn3kxsvax

Si os interesan los acordes, son los siguientes:
Intro:
AM7 - DM7 -    x2
Versos:
A- F#m - D - E -    x2
Narración y estribillo:
D E C#m F#m Bm E C#m F#m
D E C#m F#m Bm Esus4 AM7 AM7


* La canción consiste en repetir la secuencia de acordes anterior completa tres veces seguidas, saltándose la parte de la intro entre la primera y la segunda, y subiendo un semitono en la tercera repetición.
Termina en un "fade out" sobre A#M7.
* Estos son los originales de la canción de David el Gnomo, aunque mi versión está dos semitonos más baja, comenzando en SOL.

Continuando con mi teoría de que es más fácil cantar con voces agudas que con graves, debido a que la longitud de las cuerdas de paso a paso de nota es menor (aplicable a la guitarra y a las cuerdas vocales) y con ello menor también el margen de error... (...)
... he estado haciendo pruebas bajando los tonos y subiéndolos sobre la grabación. Al bajarlos a grave cantan más los desafines y la voz se entiende peor. En cambio al subirlos, sin llegar al grado de "pitufos maquineros", la letra se oye más clara y la melodía vocal mucho más afinada.

¿Magia? no. En agudos en margen de error es menor, incluso para una pieza ya grabada con sus defectillos.


Soy un orco, y aquí en la horda soy feliz,
en las cuevas vivo yo junto a otros cincomil.
Soy un orco, y simplemente por maldad,
La parada de autobús la voy a quemar.
...
Soy siete veces más fuerte que tú, peleón
y siempre estoy de mal humor

Soy un orco, hablo un lenguaje gutural,
uso armas que yo sé, que pueden matar
Soy un orco, manejo mazas y espadón
si me quieres conocer, te partiré en dos...

Masacrando a los enanitos, a los elfos, a los greñas,
con mi gorro con mi mamporro, voy corriendo de aquí para allá.
En las pelis, en los libros, en los juegos de los dados,
trabajo en cualquier lado y siempre del lao' del mal.
Soy siete veces más fuerte que tú, peleón
y siempre estoy de mal humor
...
Somos orcos, y somos más de cincomil,
si te vemos por ahí, ay pobre de tí.
Somos orcos, y simplemente por maldad
La parada de autobús vamos a incendiar.
Por esos caminos, que huelen a sangre fresca,
descubro enemigos que pèrseguiré.
Saqueo, aniquilio, rebano cabezas,
lo cuento en la horda y lo paso muy bien.

Soy siete veces más fuerte que tú, peleón
y siempre estoy de mal humor.

martes 22 de diciembre de 2009

Cartoon Rock

No sé si alguno trabajaría en un cine, pero esta banda llamada El Hombre Linterna hace versiones rock de temas de dibujos animados.
Por ejemplo:
Marco
Soy un gnomo
Dragones y Mazmorras

De la de "Soy un Gnomo" estoy yo también intentado hacer una versión un tanto peculiar, y es que el tema original es muy bonito.

sábado 19 de diciembre de 2009

piropancia poética

oOo
Supe que era tuya la poesía.
por las faltas de ortografía.

Reconocí tus estrofas:
no riman unas con otras.

Supe que era tuya desde el principio,
al ver en todas las rimas un participio.

Sin duda es tuyo este verso:
"blanca nieve y frío invierno".
o.o

jueves 10 de diciembre de 2009

Banadorn. Un archipiélago de pegotes

Creado con pegotes de la Tierra.


Y ahora vamos a simular un aumento del nivel de las aguas por undeshielo brutal.

 
 

miércoles 2 de diciembre de 2009

Querido profesor


Banda sonora:

domingo 29 de noviembre de 2009

Lanzarote occidental

Como sólo teníamos dos días, nos centramos en el oeste de la isla, básicamente lo que es la región de Yaiza.
 El alojamiento lo pillé a última hora y todo lo que había eran hoteles de lujo y "resorts", de modo que tuvo que ser un hotel en Playa Blanca repleto de jubilados alemanes que volverían a sus países con la bandera de Canadá de tanto tomar el sol.
Al llegar al aeropuerto alquilamos un coche y a tirar millas. Afortunadamente esto no lo había reservado con antelación: en el mismo aeropuerto hay muchas agencias de alquiler y con ofertas mejores que las que puedes encontrar por internet.

El primer día recorrimos la Costa Oeste hacia un pueblo llamado El Golfo. Esta ruta turistísima se hace en coche parando primeramente en las Salinas de Janubio, a continuación en los Hervideros, y por último en una laguna verde (el Lago de los Ciclos) en El Golfo.
Destacar el fuerte oleaje del mar, rompiendo contra acantilados de roca negra volcánica y con un océano de múltiples tonos de azul. Pese a la altura que alcanzan algunas olas la zona no pinta muy bien para los amantes del surf, ya que el mar está lleno de escollos sumergidos y de ahí que algunas olas "estallen" en la distancia antes de llegar a la costa.

La zona más bonita es el entorno de la laguna verde, con unos farallones de lava con esperpénticas formas y diversas capas de color. Parece que cada capa pertenece a una erupción volcánica diferente, en la que la composición de la lava varió. De modo que tienes fosilizaciones minerales verdes, ocres, rojizas y negras.
En algunos puntos se ven las capas montadas una sobre otra.
La playa junto a la laguna es de material negro, de diversos tamaños. Allí donde era arenilla se andaba bien, donde era gruesa dolía al andar descalzo, y donde era intermedia... me entraba la risa.
Cuando te pones en el borde del mar y pasa la ola, ésta remueve las piedrecitas redondas que están bajo tus pies dándote un masajillo cosquilloso que provoca la risa. De modo que la rebautizamos como "La Playa de las Cosquillas".

Ya atardeciendo comenzamos la ruta costera del parque del Timanfaya, entre acantilados y caos de lavas solidificadas. Por algunas zonas abundaba la vegetación rastrera, por otras era todo roca negra, cual "Mordor".
El recorrido estaba surcado de túneles volcánicos, huecos formados al enfriarse la lava. La mayoría pequeñitos, y alguno de enormes dimensiones, tubos volcánicos. El terreno irregular, muy poroso y repleto de oquedades.
Regresamos de noche, con leds.

Al día siguiente, lo más temprano que pudimos para desayunar en el bufet del hotel, hicimos una ruta por la costa Sur, recorriendo la Playa de las Mujeres, la del Papagayo, y unas cuantas más; con vistas constantes hacia la isla de Fuerteventura. Todas estas playas son nudistas, el acceso se realiza bien caminando, como hicimos nosotros, o bien en coche pagando una tasa de unos 3 euros. Nos bañamos a la ída y a la vuelta en dos calas del Papagayo, con aguas nítidas como las de Cabo de Gata, bajo las cuales, acercándote a los acantilados -con gafas de bucear- podías contemplar multitud de peces.

Por esta zona (y por otras) está de moda dibujar con las piedras (y es que hay muchas). Reagrupándolas, hay gente que escribe su nombre, o traza círculos, corazones... Desde Google Earth algunas se intuyen pero no se ven bien.

Lo malo del invierno son las pocas horas de luz. Por la tarde nos dirigimos hacia el Timanfaya, pero sin entrar, ya que decidimos que no íbamos a hacer el paripé de una visita guiada: "paga-> sigue las indicaciones-> visita el centro de interpretación-> compra un recuerdo" (la única forma en la que se puede visitar el parque interior). La carretera que cruza apenas tiene arcén y discurre casi por encima de un mar de escollos negros, lo que impide conducir y contemplar cómodamente, ya que a la que te descuides te caes al foso de escoria volcánica.
Pasamos de largo y tras la población de Mancha Blanca divisamos - fuera del parque del Timanfaya y dentro del parque de Los Volcanes- un volcán pequeñito pero curioso por Tinguatón y hacia él nos dirigimos tomando una carretera que parecía ir en esa dirección. La carretera pronto se terminó transformándose en una pista explanada de tierra y desde ahí fuimos andando hacia el volcán. Tuvimos que atravesar un caos de viñedos y rocas volcánicas fragmentadas, saltando de bloque en bloque salvando las grietas.
El interior del cráter del volcán había sido empleado por los agricultores para más plantaciones. Desde lo alto podía divisarse el norte de la isla de Lanzarote y la Graciosa, por un lado, por el otro grandes extensiones de viñedos protegidos por petos de piedra, y donde estos terminaban, el mar de escoria volcánica.

Regresamos por la Geria, aunque no puede ver casi nada con el sol de cara o haciendo contraluz en muchos tramos.
Tenía pensado echarle un ojo a la Cueva de los Naturalistas, que tenía localizada, pero me equivoqué de carretera y, de todas formas, era muy tarde... y creo que han prohibido recientemente el libre acceso. De modo que tomamos un desvío antes de Yaiza  (Uga) para tratar de hacer otro trekking nocturno hacia otro volcán (Caldera Riscada), pero empezaron a salir perros y estaba todo vallado, de modo que abortamos.

A quien vaya con poco tiempo, de lo que he visto le recomiendo irse directamente a El Golfo, y a las Playas del Papagayo, con gafas de bucear.
Las carreteras están en un estado impecable, como si las acabaran de hacer, y los pueblos muy bien señalizados.


 Las Salinas de Janubio

 
 Los Hervideros, y la Montaña Bermeja al fondo.

 
 Cerca de El Golfo, promontorio en medio de la "playa de las cosquillas"
(Playa de los Ciclos)

 
 cerca de El Golfo. Contraste de materiales.

 
 la laguna de El Golfo, y la "playa de las cosquillas"
(Playa de los Ciclos)

 
 flora isleña cerca de Las Salinas

 
 El mar desde la costa oeste, cerca de El Golfo

 
 desde la costa oeste, Timanfaya

 
 desde la costa oeste, parque del Timanfaya

 
 zona costera del Timanfaya, mirando hacia El Golfo

 
un "arbolito" muy vago, que crecía tumbado en el suelo

 
desde la boca de un gran túnel volcánico en un acantilado

 
 pequeños tubos volcánicos que afloraban por doquier

 
 pareja de gaviotas en un acantilado de El Papagayo

 
 Una de las calas del Papagayo, temprano.
Más tarde se llenaría de gente y de barcos parados frente a las calas.
A lo lejos se ve la Isla del Lobo y Fuerteventura.

 
 Un volcán por la zona de Tinajos (Montaña Tiñache) al que
no subimos; subimos al de enfrente (Caldera Quemada).

jueves 26 de noviembre de 2009

Lanzarote

Me voy a Lanzarote. Billetes de avión 10 euros ida y vuelta. Es decir: no es que sean unos billetes para Lanzarote por 10 euros, sino unos billetes por 10 euros que eran para Lanzarote.

Si viviéramos en el mundo de Mortadelo y Filemón, por ese precio, me tocaría viajar agarrado al ala o en el hueco del tren de aterrizaje.

martes 24 de noviembre de 2009

enésimo intento con Linux

De nuevo estoy intentando pasarme a Ubuntu (siempre lo instalo en una partición, pero al final apenas lo uso).
El sistema me gusta pero tiene varias pegas, unas objetivas y otras derivadas de la costumbre.
Cuando estás acostumbrado a un sistema, cambiar a otro puede resultarte antipático. Así me resultaban muy antipáticos los PCs con su MS-DOS y su Windows-95 cuando vine del Amiga. O me siento incómodo al cambiar de un software determinado a otro, aunque tenga la misma o mayor funcionalidad. Lo tengo memorizado, sus herramientas, sus íconos, y el cambio me descoloca y me hace sentir perdido. Inluso al cambiar de un ordenador a otro: el teclado, el tamaño de la pantalla y sus matices de color...
Una vez me acomodé a Windows, con el 98, al instalar un XP, Vista o 7 lo primero que hago es seleccionar el tema de escritorio clásico.

Luego está el tema del software, que es el punto gordo y decisivo que impide que puedas rodar exclusivamente con Linux hasta tal punto de "hacerte" a él. Linux dispone de un gran surtido de aplicaciones gratuítas. Windows dispone de más, de igual o mayor potencia y calidad, aunque no gratuítas; e incluso dispone de aplicaciones técnicas y sectoriales que no existen para Linux.
Lo de que sean o no gratuítas al final no es un gran impedimento si hablamos de precios razonables, que no es el caso de ciertos programas con escasos rivales.

La no-existencia de herramientas nos impide a muchos independizarnos totalmente de Windows, el vínculo se mantiene. Así como el sistema es multitarea, el usuario también lo es: no arrancamos el ordenador sólo para usar el procesador de textos o un programa determinado. Hacemos varias cosas.
El problema de estar en Linux es que en un momento dado necesitas una herramienta que está sólo en Windows, y por la pereza y pérdida de tiempo de tener que estar reiniciando, al final prefieres trabajar directamente desde Windows, tanto para lo que sólo está para Windows como para lo que está también para Linux.

Windows 7 le ha hecho la puñeta al despunte que tuvo Linux estos dos últimos años gracias a la cagada de Windows Vista. Para ese 90% de usuarios que según se dice sólo usan el ordenador para navegar, chatear, escribir emails y reproducir archivos multimedia... se escapó la razón de peso para el paso a Linux (huir de un Windows que era una patata).
Este sector de usuarios es precisamente el que más fácil lo tiene; no echarán de menos nada de Windows que no exista en Linux, salvo la costumbre a un entorno determinado... y los virus, troyanos y spywares que pueblan sus discos duros.


El perfil de usuario que no puede permitirse abandonar Windows es el que usa programas técnicos, el jugón, y el programador de software técnico, comercial o destinado al mayor número de gente.

Otra pega son los drivers, aunque cada vez Linux dispone de más. Por ejemplo, en el anterior ordenador Ubuntu aún no disponía de los drivers correctos para mi modelo de Toshiba y no funcionaban las teclas de control, con lo que no podía bajarle el brillo a la pantalla, entre otras cosas. En el actual sí que funcionan.

Luego, tengo una impresora poco convencional, y los drivers para este modelo no venían ni en Ubuntu ni en la página del fabricante (sólo para Windows y OS X de Mac), aunque al final me han funcionado los de otro modelo de la misma marca para Linux, a la tercera, probando combinaciones de las opciones que se presentaban a continuación (y ya veremos si hay efectos secundarios). Esto es una puñeta que, a priori, al usuario medio le hace salir corriendo.

Tenemos pues, la importancia de la cantidad de usuarios de un sistema para que las empresas se vean en la obligación o necesidad que sacar drivers y software para él.

En la instalación actual el único problema de hardware que me queda por resolver es que cuando el portátil entra en suspensión (al cerrar la tapa), ya no vuelve a despertar.