miércoles, 7 de octubre de 2009

gorrillas de monte

La Comunidad de Madrid planea secundar la iniciativa de Cataluña (y de Cantabria) de cobrar los rescates de montaña en casos de imprudencia.
No apoyo esta inciativa aunque tampoco es que me quite el sueño.

El problema raíz es que salir al campo es una actividad que ha venido siendo de siempre una actividad demasiado gratuíta, al igual que lo era aparcar tu coche en cualquier plaza libre.
Hasta que aparecieron los "gorrillas", buscavidas que cual dueños improvisados de un espacio en principio público se apostaban para divisar a cualquier vehículo con intención de estacionar y correr raudos a cobrarle una tasa al dueño, que podías dar o no, arriesgándote en el segundo caso a que un gamberro anónimo te hiciera algún daño en el auto en tu ausencia.
Los ayuntamientos por su parte no se quedaron atrás agarrando el bote de pintura y llenando las calles de líneas azules, y máquinas para pagar el importe del estacionamiento por tiempo.

Casi cualquier diversión propuesta por el mundo civilizado requiere un desembolso de dinero, y lo que no tiempo al tiempo. Ahí quedaba el campo, las montañas, donde no había que pagar alojamiento, entrada, ni consumición.

Entonces se prohíbe la libre acampada, se cierran algunos espacios para su protección pero a la vez se abren para las visitas turísticas. Pasando por caja entonces sí.

Y es que no puede haber nada gratuíto, convertirán el campo en un parque de atracciones, mediante requerimientos de permisos y trabas que siempre podrán saltarse contratando a un pack multiaventura con guía. Ellos ya tienen los permisos.

Volviendo al tema inicial: cobrar los rescates en caso de imprudencia o negligencia por parte del accidentado, todas estas excusas no son  más que una privatización lucrativa enmascarada. Cada día se inventan una nueva, pretendiendo que la ciudadanía se autoconciencie del "problema" y tolere la merma de sus prestaciones sociales pinchándoles su lado más egoísta. Éste es el mensaje:
No os vamos a mermar los servicios a vosotros, sólo a esos imprudentes que generan gastos extras a las arcas colectivas, y gracias a ello habrá más dinero para la gente responsable como vosotros.
Eso es lo que la gente egoístamente se cree.
Los Bomberos y la Guardia Civil los pagamos todos y la mayor parte de la gente jamás los necesita de forma directa. Pensando egoístamente, muchos podrían exigir que les devuelvan el dinero porque nunca han tenido problemas que requieran de su intervención, que paguen sólamente aquellos a los que se les incendió la casa o los que tuvieron un accidente de tráfico ¡Lo que se podrían ahorrar! Que paguen los negligentes y los gafes.

Pues eso, excusas y excusas para sacar dinero. Ahora nos machacarán con lo de la tasa ecológica, aplicable hasta a una bolsa de pipas, pues la producción del plástico de la bolsa contamina mucho, por no hablar del bosque que no está porque en su lugar hay un campo de girasoles...

"Yo considero que cuando, como consecuencia de una imprudencia, se pone en juego no solamente dinero público sino también en muchas ocasiones, la vida de las personas que intervienen en esa búsqueda o en ese rescate, pues no me parece mala idea que empecemos a pensar en algún tipo de penalización"
Francisco Granados, Consejería de Presidencia de la Comunidad de Madrid
El dinero público se tira a la basura todos los días en cosas que no suponen ningún beneficio para la colectividad, sino más bien para el lucro privado, y estamos hablando de una cantidad de dinero inmensamente mayor al coste de un rescate y que podría emplearse en fines sociales... o en salvar vidas (usando su misma retórica demagógica).

4 comentarios:

Zuviëh dijo...

Mira, no lo había planteado de esa manera. :)

PD: Me alegro muchísimo de que hayas vuelto ;D

Zuviëh dijo...

Ah, ¿para cuándo una foto de la jaula de la bolita peludeta? :D

Herel dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=d0O4KcLnSvo

Herel dijo...

Es una jaula muy sencillota, pero le suelo cambiar la decoración interior con plataformas de madera y cartón.