lunes, 24 de octubre de 2011

Oms en série

Los draag son una especie originariamente subacuática que conquistó la superficie de su planeta gracias a una mutación implantada por su sabio Zarek, una evolución artificial que les sacó del agua.
La pequeña Tiwa es una draag a la que un buen día su padre ofrece un regalo: el om hembra del vecino ha parido mellizos y podrá quedarse con una de las crías.
Los oms son unos pequeños seres importados del planeta Tierra, unas 4 veces más pequeños que los draag, y son la mascota más popular entre estos.
Cuando el pequeño elegido es destetado, y tras un proceso de alejamiento gradual para evitar que la madre lloriquee demasiado, Tiwa se lo lleva definitivamente a su casa, donde le monta un omario (que equivaldría a un terrario o una jaula), y le bautiza con el nombre de Terr, abreviatura de Terrible, por lo impetuoso que es.

La formación de los niños draag corre a cuenta de unos auriculares que hablan y proyectan imágenes directamente en su cerebro. Mientras toma sus lecciones diarias enganchada al aparato instructor, Tiwa acostumbra a tener a su pequeño om sobre las rodillas, y debido a unas interferencias con el collar magnético de la mascota, Terr también recibe esas lecciones en su cabeza, con lo que aprende a la par que su dueña.

Un buen día los padres de Tiwa sorprenden al pequeño om cantando las lecciones que ha aprendido en voz alta y, aterrados, acuden inmediatamente a pedir explicaciones a su hija, queriendo creer que ésta le ha enseñado a repetir esas palabras, pero que en verdad el om actúa como un loro, memorizando sonidos sin comprenderlos, ¡pues lo contrario supondría un hecho terrible!
Aunque parecen contentarse con esa explicación, Terr, que está a la escucha, temiendo que a partir de ese momento le alejarán de Tiwa cuando ésta tome sus lecciones, privándole de más instrucción, decide huir llevándose consigo los auriculares, que son la fuente del saber.

En el exterior no tarda en hacer el primer amigo, Brave, un om salvaje que una vez fue un om doméstico (también llamados de lujo), como él. Brave le conduce a su colonia, instalada en un árbol de un parque público draag. Oms fugados y salvajes que viven del pillaje en las fábricas, rateando productos de la civilización draag, provistos de collares falsos en el cuello para, en caso de ser sorprendidos, ser tomados por mascotas propiedad de alguien.

Aunque todos saben hablar el lenguaje draag, ninguno es capaz de leer, salvo Terr, que aprendió gracias a los auriculares. Y gracias a este conocimiento descubre en un cartel la inminente desominización del parque -lo que sería una desratización- y pone en alerta a sus nuevos compañeros.

Deciden salir del parque sólo temporalmente, para regresar después de la desominización. Pero, mientras se alejan, se topan con un par de draags de paseo que al avistar a la pequeña plaga se lanzan a matar a sus miembros saltando sobre ellos con los pies juntos. Muchos mueren, pero los demás se defienden saltando y mordiendo. Y ocurre un hecho sin precedentes: uno de los draag cae muerto a causa de los mordiscos. Su compañero huye despavorido.
Tras esto los oms supervivientes comprenden que ya no podrán volver jamás a ese parque, han matado a un draag, deberán huir lo más lejos posible.

Mientras tanto, un estudioso naturalista, un sabio draag muy respetado llamado Sinh, ha reunido a los ediles de los cuatro continentes artificiales para alertarles de los graves descubrimientos que ha realizado estudiando a los oms. El sabio expone que los oms salvajes son muchísimos más de los que habían estimado, y que los casos de oms inteligentes aumentan de forma alarmante cada mes. Propone aumentar la frecuencia de las desominizaciones para acabar con los oms salvajes, y en cuanto a los domésticos, acuerdan exigir una vacunación ante una enfermedad fantasma como excusa para que los ciudadanos presenten ante las autoridades a sus mascotas, a las que se extirparán ciertas áreas del cerebro, evitando que puedan desarrollar su inteligencia.

Ha pasado el tiempo y los supervivientes del parque público se han establecido en un puerto draag abandonado, en la costa, y ahora son millones. Están haciendo acopio de víveres y construyendo tres embarcaciones para emigrar a uno de los dos continentes salvajes.
En el mundo de Ygam se levantan 6 continentes: cuatro artificiales, donde los draag viven, y dos salvajes, que los draag mantienen como reservas naturales.

Un buen día, un burbuja voladora draag aterriza cerca del puerto donde se ocultan los Oms. Aparentemente el piloto ha sufrido una avería. Pero los oms, ahora dirigidos por Terr, no se dejan engañar, los draag están tomando "imágenesfijas" de la zona, tanto del exterior como de las instalaciones subterráneas con rayos-X, disimulando para no levantar sospechas.
15 días después, tras haber analizado las imágenes, debatido y salvado todos los trámites burocráticos, varios militares draag son enviados a arrasar la zona y traer las pruebas de la inteligencia de la colonia: los barcos construídos por los oms que se entreveían en las "imágenesfijas" de los exploradores. Pero -aunque no lo sepan- han llegado demasiado tarde: donde creyeron ver barcos encuentran unas inofensivas esculturas en forma de peces. Los ediles draag han hecho el ridículo, y el asunto de los oms pierde fuerza.

Pero el sabio Sinh no se deja engañar, sigue convencido de que aquello eran barcos, y de que los grandes peces no son sino señuelos dejados por los astutos oms, conscientes de haber sido espiados, para convertir las pruebas de inteligencia en pruebas de idolatría salvaje inofensiva.
Así, con el gobierno dándole la espalda, envía furtivamente a uno de sus discípulos en una burbuja voladora a inspeccionar los continentes salvajes. Y tal como había previsto, sorprende allí "in-fragati" a la colonia de oms.

Pero a su regreso el discípulo es detenido por la policía, acusado de infringir una serie de leyes, como volar de noche o no pedir autorización para visitar el continente salvaje, y las pruebas que trajo con él de la colonia de los oms son archivadas.
El sabio Sinh estalla de furia al descubrir que el hecho de haber infringido unas estúpidas leyes está por encima de la amenaza que se cierne sobre ellos a tenor de las pruebas de la inteligencia de los oms y de la rapidez con la que evolucionan.
Los draag viven muchísimo más tiempo que los oms, pero también con un metabolismo y una velocidad mental más pausada. Lo cual implica que mientras para los draag pasan unos cuantos días, para los oms son años en los se han multiplicado y avanzado varios pasos en su civilización.

Luchando contra la burocracia pasiva e incrédula, sobre todo después del ridículo de los peces gigantes, el sabio se las arregla para rescatar las pruebas retenidas de su ayudante y ponerlas en conocimiento de la opinión pública.
Inmediatamente estalla el pánico entre la población, y los ediles de los 4 continentes artificiales se ven obligados a ceder el mando al sabio Sinh, que adquiere el estatus extraordinario de Edil Máximo con poderes absolutos.
Los ciudadanos draag, aterrados por primera vez en mucho tiempo, empiezan a incendiar parques públicos y a organizar batidas para exterminar a los oms salvajes. Y al forzarlos a salir de sus escondrijos descubren que había muchísimos más de los que pensaban. Tal es el miedo que hasta los oms domésticos empiezan a ser sacrificados, no sin gran dolor, por parte de sus dueños. Aunque algunos, incapaces de hacerlo, presentan públicamente los cadáveres de otros oms salvajes para acallar los reproches de sus vecinos, y esconden bien a los suyos.

La colonia de oms recién establecida en uno de los continentes salvajes está al tanto de lo que ocurre en las tierras de los draag, pues han mantenido allí varios oms espías, oms domésticos que viven ocultando su inteligencia a los amos, e informan a sus camaradas a través de telecomunicadores.

A la vista de un inminente ataque draag, los oms del continente salvaje idean dos medidas desesperadas. Una defensiva: generando un campo de fuerza protector utilizando toda la energía de los cacharros draag que han traído con ellos y... algo más; y otra ofensiva: enviando bombas hacia las costas draag utilizando los huevos flotantes de ciertos monstruos como envoltorio, y ciertas corrientes marinas como motor que las haga llegar a su destino.

Cuando los draag inician el ataque descubren con horror que sus burbujas voladoras caen al mar antes de alcanzar el continente salvaje, abatidas por el campo de fuerza, y que sus barcos estallan inexplicablemente en medio del mar, al colisionar con los huevos-bomba a la deriva.

Los oms están al límite de sus energías, no podrán aguantar mucho tiempo, ya que, para alcanzar la potencia defensiva necesaria, están utilizando la pequeña electricidad muscular de sus indivíduos multiplicada por millones de ellos puestos en serie como baterías y unidos por cables (de aquí viene el título: oms en série). Las pilas humanas omanas van cayendo agotadas o muriendo a causa de accidentes, pero esto los draag no lo saben, y a sus ojos los oms han alcanzado ya una posición de supremacía bélica capaz de destruirles.
Contando con esto, los oms les envían un ultimatum, y una propuesta de paz. Los draag, poco habituados a estas estratagemas y ostentaciones de fuerza que ocultan debilidades, debido a los largos años sin guerras, se rinden antes de poder destapar el farol.

Ésta es la sinopsis del libro de Stefan Wul, de 1957, "Oms en Série", del cual René Laloux se sirvió para su película de dibujos animados "El Planeta Salvaje", de 1973, en la que las cosas no resultan exactamente iguales al libro. Para empezar, del título podemos deducir que han cambiado el continente salvaje por un planeta salvaje, los oms en lugar de construir barcos contruyen cohetes para viajar a otro planeta, lo cual parece menos creíble, aunque en la película no descuadra mucho dada su estética surrealista con meditaciones psicodélicas, donde puede ocurrir cualquier cosa.

La película está ahora en Yotube entera en castellano, pero mañana quizá no, estos vídeos se suben y se eliminan por infracciones de copyright constantemente.



Enlaces:

6 comentarios:

Piedra dijo...

Al final me he enganchado... :P

humo dijo...

Me ha encantado la sinopsis, pero dudo mucho que el libro me enganchara, y no sabría decirte por qué.

Zuviëh dijo...

Pues yo en cambio deseo leerlo XDDD

Herel dijo...

Pues hasta el año pasado, que la tradujeron al inglés, estaba sólo en francés.

Anónimo dijo...

alguien que me pueda pasar el libro por favor randyoc123@hotmail.com

Ana María dijo...

Muy buena sinopsis, recién vi la película y me ha gustado mucho!