miércoles, 24 de octubre de 2012

cacería fotográfica

Al caer la noche me fuí a dar una vuelta en bici con A. por la Casa de Campo. Entre la noche y que había llovido, no nos cruzamos con nadie fuera de la zona del Lago. Se veía bastante bien sin necesidad de luces debido al cielo encapotado reflejando la contaminación lumínica de Madrid.

Lo más destacado del paseo fueron los sapos. Aparecían uno tras otro, bien mimetizados en función de su ubicación, con la piel más terrosa lo que andaban por la tierra, y más verdosa los de la hierba.

Cada uno de los siguientes retratos corresponde a un sapo diferente. Los había gordos y flacos; grandes y pequeños; nerviosos y calmos; simpáticos y uraños; verrugosos y verrugosos.















6 comentarios:

Kasandra dijo...

Hum, por este orden yo los veo: huraño, desconfiado, contenido, confiado, alertado, observado, impertérrito, extraño, pétreo, neutral, amenazante, despistado y pensativo.

Todos ellos simpáticos, bonitos, curiosos y graciosos.

Muy chulas las fotos.

¡Ah! Otro día que sean ranas.

Herel dijo...

¿El primero uraño? Si es el que más simpático me pareció.
Las ranas son más difíciles de retratar, porque siempre tienen una charca cerca donde desaparecer.

Piedra dijo...

Buenas fotos, yo también encuentro bastantes de noche cuando saco al chucho a pasear y me gusta "saludarlos"

Trinity dijo...

Hay cuentos de hadas cuyo final nos puede sorprender. Por ejemplo, un cuento para antes de dormir de Alejandro Jodorowsky:

Una rana que lleva una corona en la cabeza le dice a un señor: “Béseme, por favor”.
El señor piensa: “Este animal está encantado. Puede convertirse en una hermosa princesa, heredera de un reino. Nos casaremos y seré rico”.
Besa a la rana. Al instante mismo se encuentra convertido en un sapo viscoso.
La rana exclama, feliz: “¡Amor, mío, hace tanto tiempo que estabas encantado, pero al fin te pude salvar!”

cuidado con los besos¡

Herel dijo...

Todo un cuento desde el punto de vista de los batracios. Aunque lo cierto es las ranas con los ranos, y los sapos con las sapas.

Trinity dijo...

En este cuento se mezclaba la rana con el humano, convertido en sapo. A esos niveles fantásticos, pueden unirse en su reino amoroso-batracio :D