miércoles, 3 de octubre de 2007

poema dadaísta de keywords

Peluquería todas las semanas,
todas las pelícculas de Tarzán,
tarde loca en Serracines,
bosquete francés de la felicidad.

Saltamontes enano de los árboles,
el espino cerval del mar,
patatas fritas que no se quedan crudas,
ejemplos prácticos de la vida real para cifrar.

Marmitas geoformas,
llegar a los laberintos,
analfabetos haciendo chistes,
clave de mensajes infinitos.

Gitanos cantando en la calle,
huevos fritos con chorizo,
la orquesta de pueblo,
anochecer en idiomas antiguos.

Me invitó a subir a su coche,
arde cuando te depilas las piernas por primera vez,
sacudir la cabeza o negar con la cabeza,
rayos de sol con Terragen.

Busco canciones con la palabra prismáticos,
alicates para quitar trastes de guitarras,
dirección tienda Mercadona en Plasencia,
snow juego bola nieve fantasma.

Porque nadie se quiere confesar hoy,
las palomitas de maíz peligrosas,
porque me llegan correos con mi propio email,
bayas del bosque grosella espinosa.

El poema está compuesto empleando para cada verso un cadena que ha escrito alguien en un buscador para llegar a este blog. Todas son del mes de Septiembre y sólo están modificadas para incorporar mayúsculas y acentos.

martes, 2 de octubre de 2007

autodestrucción

¿Quién se beneficia cada vez que fumo un cigarrillo? porque yo no.

En otros casos pienso que los que subvencionan un negocio que les insulta y les denigra son gilipollas, pero con el tabaco soy yo el gilipollas.

reciclaje de papel

domingo, 30 de septiembre de 2007

acueirio

Güenmun isindesevenjaus
anchiupiter alains güitmars
tenpis güilgaid deplanets
anlav güirstirdestars
disisdiltaunin ofdiei chofaicueirio
diei chofacueirios
¡¡¡acuerio uo uo uo!!!
¡¡¡acueeriooo!!!

La solución AQUÍ.

tipos diferentes

Volviendo a casa andando a las cuatro de la madrugada noto una pisada metálica. Miro al suelo y veo tres monedas, dos de 20 céntimos y una de 5. Recojo las de 20 y dejo la de 5. Las llevo en la mano, no me las guardo. A la vuelta de la esquina, en un semáforo hay un tipo de acento árabe que me pide un cigarro. No, pero toma esto, y le planto los 40 céntimos en la mano (es una birria pero de ahí salen 3 cigarros) Me da las gracias, como a estas horas no hay apenas tráfico cruzo los carriles mientras el tipo sigue hablando... "porque no hay Dios, yo no creo en Dios". Me giro, y desde el otro lado le digo "y yo tampoco".

Mucho antes, habíamos entrado en un disco-pub. Mientras la gente se situaba, me fijé en un tipo sentado solo en una esquina. Era un señor de unos 50 años, o quizá fuera más joven, pero estaba envejecido; apenas se le veía la cara menuda, tapada por sus gruesas gafas de culo de botella que empequeñecían su ojos, una melena pajiza (cierto parecido al mago Juan Tamariz, aunque no tan feo de cara), y un gorro negro; y chaqueta con alguna chapas. Se me figuró que era un poeta o un filósofo de tres al cuarto, de estos que malviven ganando algunas perras cuando logran publicar algo.
Cuando nos fuimos a sentar, alevosamente fuí directo a coger el taburete del extremo, el que estaba cerca de él. Quería cotillear. Le miré de reojo y, tal como esperaba, me dirigió la palabra ipso facto.
El problema es que la música estaba muy alta, y el tipo hablaba muy bajo y borroso. Me costaba entenderle, palabras sueltas, alguna frase. Él necesitaba hablar y yo tenía curiosidad por lo que podía contar un tipo tan raro en ese sitio de guaperas y juventud. Llegado un punto, me dijo que si quería un porro. Le dije que eso olía mucho y nos iban a echar del sitio, y que yo no fumaba de eso, que se lo hicera para él si quería, para rematar. Ahí el tipo se apagó -igual le sentó mal, lo de compartir un porro es un ritual de buen rollito y colegueo... cuando eres un adolescente- volvió a su ensimismamiento y soledad, y al rato se quedó dormido.
Cuando nos fuímos seguía dormido, en la esquina, repachingado, otra vez solo.

Y mucho antes todavía, una sudamericana de medidas 90-120-90 insultaba y escupía en la calle (tan mal que algunas babas le caían encima). La miré de reojo, y acudió enseguida, cambiando de cara de perro a carita dulce:
-No es a vosotros, vosotros no me habéis hecho nada, es a... ¿No llevas casco?
-No (estábamos al lado de unas motos)
-Pues lo necesitas.
-No tengo moto.
-Entonces tú vas detrás.
... al final vino el que sería su novio, se montaron en su moto, con sus cascos, y se fueron.

Hace mucho más todavía, hace dos años, en Lisboa, un tipo políglota se acercó a venderme droga, le dije que no secamente, sin dejar de mirarle fijamente... ¡lo que me costó librarme de él! Pensaría que porque le mirara a los ojos me tenía en el bote, pero no era así. Era más bien mala leche mía, si él me mira a los ojos para intentar engatusarme y colarme su mierda, yo también le clavo la mirada para tratar de transmitirle que si se piensa que soy gilipollas, él lo es más, porque está perdiendo el tiempo conmigo, y cuanto más me aguante la mirada, más tiempo va a perder.

sábado, 29 de septiembre de 2007

problema

Imagina que una persona pasajera te causa un desperfecto, sin alevosía, ¿cuál o cuáles son tus primeros impulsos?
  1. Abandonar con resignación, no hay nada que hacer.
  2. Aceptar los hechos sin pestañear y empezar la reparación.
  3. Pensar una solución o alternativa.
  4. Ensañarte con el causante.
  5. Exigir que el causante del problema lo repare.
  6. Aprovechar el incidente para sacar un beneficio mayor a costa del causante.
  7. Llorar y lamentarte en público esperando que acuda un voluntario que te lo resuelva.

jueves, 27 de septiembre de 2007

canción del enterrado

Lo que viene a continuación es una reescritura jocosa de una canción de E.

Yo que vivía enterrado, donde siempre el mismo epitafio,
quise un destino distinto si pudiera volver al pasado.

Sentí la tierra cayendo, como lluvia bajo algún soportal,
me separaron del mundo, y ya nadie me oye gritar.

Ya no veré ningún cielo azul, ni los tesoros del fondo del mar,
sólo hay oscuridad.

Y aquí en mi soledad, sueño mi vida pasada pasar,
aquellas tardes saltando en las olas, o las palomas del parque volar.
No puedo sonreir, ni pasear por tan pequeño redil,
yo me alimento de antiguos recuerdos, y los gusanos se alimentan de mí.

Un día tembló la tierra y mi cajita se puso a crujir,
quise estirar la cabeza cuando ví que podría salir.

Y ví aquel cuerpo que no era yo, tan putrefacto en ese cajón,
mi alma se encendió.

Y abandoné el lugar, volaba libre trás mi despertar,
quise volver a subir mis montañas, y en los arroyos volverme a mojar.
y me acordé de tí, y te busqué donde te conocí,
quise tener lo que había dejado, pero en el mundo todo había cambiado.
(alt:
quise tener lo que había dejado, mas los demás también habían palmado.)

por Jarel, 2003

martes, 25 de septiembre de 2007

bichos raros

Éste es un corto que he encontrado en Youtube. Un documental humano la mar de interesante sobre la supervivencia de los que son distintos en un mundo laboral y afectivo diseñado a la medida de los "normales".

lunes, 24 de septiembre de 2007

¿qué fue primero, el clon o Dan Brown?

Estoy leyendo Ángeles y Demonios de Dan Brown, en francés, y aunque no entiendo gran parte del vocabulario, no es necesario para enterarte de la historia. Algunas palabras se deducen por contexto, y las que no se deducen es porque son irrelevantes.

Me estoy volviendo muy puñetero, cada cosa que leo lo hago de forma crítica, buscando las fallas, los tópicos, los clichés. Cuando encuentre un libro que me fascine y me sorprenda, lo pelotearé como es debido.

Pero no es el caso, y es que este tipo de novelas... te lees una y te has leído todas.
La primera que recuerdo haber leído del género "mensajes ocultos en obras antiguas polvorientas" fue "El Club Dumas" de Pérez Reverte, y me encantó porque... como digo fue la primera. Posteriores como "La Sombra del Viento" de Ruiz Zafón, que tan buena crítica tuvo, me pareció tremendamente previsible, rellena de escenarios y personajes prototipo sacados de los textos de Eduardo Mendoza.
Y ahora con Ángeles y Demonios ya es que me parto de risa cada vez que el profesor Langdon hace una sagaz deducción.

- ¡Cómo no había caído antes! el verso tiene cinco estrofas, ¡cinco! , y además las primeras letras leídas en acróstico vertical forman la palabra "cinco". Cinco, el número de puntas de la estrella de David; lo que nos lleva hasta el David de Miguelangel que tiene cinco dedos en cada pie; cinco, porelculotelahin...
- Entonces... - le interrumpe Victoria antes de que termine la frase - ¿quiere decir que el número cinco...?
- Ni de lejos. Resulta que estos versos tienen una propiedad más, y es que las últimas palabras de cada estrofa tienen todas dos sílabas. ¡Dos!, el ying y el yang, el cielo y la tierra, Faemino y Cansado; Mortadelo y Filemón; dos como...
-¡No!
-Sí... dos como el número de orejas del asesino. Todo cuadra.
-¿Y entonces qué tenemos que hacer?
-Fácil, dividimos cinco entre dos y le sumamos 7.
-¿Por qué 7?
-Porque rima con la última estrofa: "Oscurece en Alpedrete". De modo que tenemos nueve con cinco, porelculotelahin...
-Y eso significa que...
-Está clarísimo, el número 9,5 está relacionado en la cultura occidental de calificación sobre 10 con los empollones. Luego buscamos un gallinero.
-¡Pero hay más de 100 gallineros en Roma!
-Eso es lo malo, espera, vamos a hacerlo de otra forma: multiplicamos 5 por 2 y le restamos 7... ¡Tres! igual que el número de Reyes Magos, todo cuadra.
-¿Tres?
-Sí... maldición, ahora tenemos dos minutos menos. Rápido.
-¿A dónde vamos?
-Es obvio: a una cafetería, estoy muerto de sed. El misterio que lo resuelva Dan Brown, o que vengan los de CSI, que seguro que hay por ahí una mosca espachurrada por el asesino, que albergará restos de un tipo de hiedra exótica que sólo crece en la fachada de un edificio en toda Roma: el cuartel secreto de los illuminatti...

Y cómo no, aquí está el mítico generador:
"crea tu propia novela de Dan Brown"
El Mechero de la Crisis
de Dan Brown
Junto a la parada del 27 aparece ahorcado David Black –un aficionado a los papiros– con un extraño símbolo escrito con sangre en su frente. Para el profesor Chloe Reeves no hay duda: La Cuadrilla de los Guardianes del Osobuco, que se enfrenta a la humanidad desde los tiempos del Algarrobo, ha regresado. Acompañado de Kristine, una joven agente de la CIA, y Sirius, un científico, Reeves comienza una carrera contra el reloj mediante una búsqueda desesperada en las tierras de Siberia, para aclarar el misterio del Acueducto de Segovia. Necesitará todo su conocimiento para descifrar las claves ocultas que La Cuadrilla de los Guardianes del Osobuco ha dejado a través de los siglos en unos manuscritos que hay en Toulouse y en una gasolinera de Amsterdam, y todo su coraje para vencer al despiadado asesino, ya que el tiempo se agota y el equipo Ferrari de Fórmula-1 está en peligro.

Auf Wiedersehen Monty

Auf Wiedersehen Monty es la tercera parte de la saga del topo Monty, tras Monty Mole y Monty on the run. Un juego de plataformas 2D de la época de los 8 bits, de 1987, en el que manejando a un topo que saltaba y resbalaba bailando break-dance, debíamos recorrer Europa, esquivando monstruos autistas, en busca de hitos típicos -souvenirs- como la Monalisa en Francia, un balón de fútbol en España, un volante en Alemania, tulipanes en Holanda... para recolocarlos en otro lugar más apropiado.

También había aeropuertos para acortar trayecto. Y durante el vuelo, podíamos enfrentarnos con otros pilotos... o más bien putearlos para ganar puntos, pegando nuestra hélice a la cola de su avioneta para hacerla pedazos... ¡El cielo es mío y sólo mío!


A mí me gustaba sobre todo la banda sonora, en su versión Commodore 64, compuesta por Rob Hubbard, que es el señor que sale en este vídeo.
Es un tema que le ha impresionado a mucha gente, hasta ha sido interpretado por un grupo llamado Press Play on Tape (que no toca demasiado bien, por cierto) En este vídeo aparece además, a la flauta, Benn Daglish, que es co-autor del tema junto con Rob.
La melodía principal es uno de los pocos punteos que me sé a la guitarra, memorizado, porque por lo demás sólo toco a nivel de acordes; y es sin duda el cover que más he repetido en MOD y MIDI.

Y... he aquí una de mis versiones del Auf Wiedersehen Monty.

viernes, 21 de septiembre de 2007

métodos de aprendizaje según la PNL

Según la Programación Neurolingüística, existen tres tipos de modelos de aprendizaje en función de modo y el sistema de representación mediante el cual absorvemos y manejamos mejor la información:
Visuales, auditivos y kinestésicos.

He aquí algunas características de cada tipo desde diversos ángulos:

Aprendizaje:
  • Visual: Aprende lo que ve. Necesita una visión detallada y saber a dónde va. Le cuesta recordar lo que oye.
  • Auditivo: Aprende lo que oye, a base de repetirse a si mismo paso a paso todo el proceso. Si se olvida de un solo paso se pierde. No tiene una visión global.
  • Kinestésico: Aprende con lo que toca y lo que hace. Necesita estar involucrado personalmente en alguna actividad.
Ortografía:
  • Visual: No tiene faltas. "Ve" las palabras antes de escribirlas.
  • Auditivo: Comete faltas "Dice" las palabras y las escribe según el sonido.
  • Kinestésico: Comete faltas. Escribe las palabras y comprueba si "le dan buena espina".
Memoria:
  • Visual: Recuerda lo que ve, por ejemplo las caras, pero no los nombres.
  • Auditivo: Recuerda lo que oye. Por ejemplo los nombres, pero no las caras.
  • Kinestésico: Recuerda lo que hizo, o la impresión general que eso le causa pero no los detalles.
Imaginación:
  • Visual: Piensa en imágenes. Visualiza de manera detallada.
  • Auditivo: Piensa en sonidos, no recuerda tantos detalles.
  • Kinestésico: Las imágenes son pocas y poco detalladas, siempre en movimiento.
Conversación:
  • Visual: Se impacienta si tiene que escuchar mucho rato seguido.
  • Auditivo: Le gusta escuchar, pero tiene que hablar ya. Hace largas y repetitivas descripciones.
  • Kinestésico: Gesticula al hablar. No escucha bien. Se acerca mucho a su interlocutor, se aburre en seguida.
Yo pensaba que era visual: aprendo mejor a base de esquemas, imágenes, paralelismos, ejemplos, y de hecho yo muchas veces me expreso abusando de ellos. Mi imaginación es visual, incluso a la música le pongo imágenes. Mucha veces digo: mira, no me lo cuentes, ponme ahí lo que hay que hacer.
Al teléfono, con papel y un lápiz a mano, empiezo a dibujar cosas mientras hablo o escucho, a veces sin sentido.
Pero parece que también tengo un importante componente kinestésico, esto es: no soy capaz de aguantar un rollo permaneciendo pasivo e inactivo, necesito una motivación, participar en la instrucción aunque sólo sea para comprobar que he entendido bien y confirmarlo, necesito pensar aplicaciones a lo que estoy aprendiendo y ponerlas en práctica con impaciencia, casi antes de haber terminado de escuchar. En clases con poca gente intervengo con frecuencia, y me gustan los momentos participativos.
Escribiendo se me cuelan faltas, expresiones pobres y repetitivas, y muchos destecles en el ordenador, pero leyendo posteriormente los veo, e incluso posteriormente de memoria o en sucesivas lecturas sigo "viendo" mejores formas de expresar lo que quería. Algo que me gusta mucho -perversamente- es corregir textos de otros, en todos los sentidos.
Recuerdo caras y sensaciones, si alguien me hizo sentir bien o mal, pero no las palabras textuales que dijo, ni el nombre de esa película que tanto me gustó, ni el del autor de ese libro.

De auditivo tengo poco o nada. Se me da fatal hablar de trivialidades, o hablar por hablar. Cuando pienso o hago cálculos apenas hago ruido, no hablo solo ni murmuro pensamientos o números.
Cuando tengo una duda, hago preguntas concretas y espero respuestas precisas y concisas. Me desespera cuando la respuesta tarda en llegar, cuando el otro arranca contando algo que ya sé y no he preguntado (y más cuando se deduce que lo sé de la propia pregunta)... sobre todo porque muchas veces, después de todo el rollo, el interlocutor te ha contado lo que ya sabías y no ha respondido a tu duda: la ha esquivado. Descaradamente para mí que apenas escucho la paja de relleno y me quedo sólo con las ideas clave. Además, si el otro habla demasiado de algo que no me interesa o repitiéndose, mi atención se apaga y dejo de escuchar.
De hecho, los auditivos de pura cepa suelen pensar en voz alta hablando con ellos mismos, y es algo que no puedo seguir, prefiero ausentarme y ... "cuando hayas terminado de pensar me lo cuentas". No confundir con "pensar" en voz alta con un interlocutor contando con su participación para llegar a una solución conjunta con las ideas de ambos.

(Los textos con las características de cada modelo están sacados de este texto educativo de Jorge Neira Silva)

jueves, 20 de septiembre de 2007

James Goldsmith y la globalización

L'otro día, hablando de la globalización, el güey éste mexicano de La Mengambrea que anda por Madrid por estas fechas, me habló de un libro...

[fundido en negro]
[ahora aparece un reportero vejestorio de la BBC sentado
con las piernas cruzadas en un jardín y empieza a relatar]

James Goldsmith es un británico nacido en París en 1993, (sí, que pasa, es como el chiste ese de uno de Bilbao al que le preguntan dónde nació, a lo que responde: en Sevilla... los de Bilbao nacemos donde nos sale de los cojones!)

En su libro "La Trampa" (Le piège), de 1993, realiza una serie de denuncias sobre las consecuencias negativas que tendrá la globalización de la economía y las técnicas de optimización de rendimiento agropecuario.

Quería escribir un resumen del resumen, pero está tan bien resumido que... es tontería. En resumen: mejor dejo el enlace.

La globalización sólo beneficia a las multinacionales, a los grandes capitales con capacidad para la deslocalización. En estos momentos las fábricas desaparecen del primer mundo para levantarse en el tercer mundo.
Otros servicios, gracias a internet o a las telecomunicaciones, mismamente se pueden traspasar a países baratos: Telefónica sitúa sus oficinas de atención telefónica en sudamérica, por ejemplo.

Hace unos años protestaban los trabajadores del sector del calzado en Alicante, no podían competir con el calzado chino, más barato. Libertad de mercado, claro, si los chinos trabajan 14 horas por mucho menos dinero, ¿deberían los alicantinos trabajar en iguales condiciones?
No, pero si eliminamos los aranceles, ocurren estas cosas dentro de la más estricta legalidad ¿qué falla?¿a quién le conviene la libertad de mercado? (en este caso los manufactureros chinos trabajaban desde España, pero bajo las condiciones con las que trabajarían en China)

También muchos recordaréis cómo cada año, la cosecha de fresas de Huelva era interceptada en la frontera por los agricultores franceses y destruída antes de que llegase a los mercados. Seguramente observábamos aquellas imágenes con indignación, pero lo entendemos mejor cuando somos nosotros los que sufrimos la competencia desleal.

En el medievo la aristocracia vivía de sus súbditos, hubo jerarquías y esclavos en todos los contienentes a lo largo de las épocas. En la época industrial el trabajador occidental era explotado hasta la fatiga hasta que todo eso fue erradicado, en teoría, en el primer mundo. Pero no en otros lugares. ¿Podemos competir contra eso? ¿Puede una persona que da por por sentados unos derechos competir contra otra que no los tiene?

Cada vez que se cierra una fábrica aquí, las multinacionales bien podrían decir lo siguiente:
"Mirad, resulta que vosotros teneis ciertos derechos: derecho a un sueldo mínimo, a indemnizaciones por despido o baja, a unas horas máximas de trabajo, seguros... Y respetamos esos derechos. Pero hemos encontrado a otros que no tienen esos derechos, trabajan más barato y más horas, de modo que vamos a contratarles a ellos. Eso sí, dejando claro que respetamos vuestros derechos, sólo que como nosotros también tenemos derechos: el derecho de elegir, pues elegimos." o dicho de otra forma "Me parece bien el precio que te pones, pero no te voy a comprar a tí."

Joooo... qué malos son. No, qué malos somos. Porque eso mismo es lo que hacemos todos cuando entre dos ofertas elegimos la más barata; cuando entre dos empleados escogemos al que más sacrifica en nuestro beneficio.

Y una curiosidad que viene en otro resumen del libro más extenso en inglés, facilitado por César, y en el que Goldsmith relaciona la enfermedad de las vacas locas, detectada por vez primera en 1986, con el canivalismo inducido por los humanos. Esto es: para optimizar el engorde, al ganado se le suministran una serie de compuestos con productos variados impropios de la dieta natural vegetariana de los bóvidos, y entre ellos se encuentran restos de sus semejantes. Señala también la relación entre este síndrome de las vacas y otro sufrido por ciertas tribus africanas, que seguramente todos recordaremos de las películas de Tarzán, que practicaban el canivalismo.

Y por último, un minirelato corolario:

Adrián se encontraba realizando la compra semanal en el supermercado.
Plátanos a 2 Euros... y plátanos a 4 euros bajo la etiqueta de "precio de comercio justo"
"Qué tontería, los de 2 que son más baratos", y así con todo.

Al día siguiente, en su despacho, recibió la llamada de su principal cliente.
"Adrián, lo siento, hemos decidido rescindir el contrato. Hemos encontrado una empresa tailandesa que nos presta el mismo servicio por 5 céntimos de euro la hora."
Por días consecutivos continuó recibiendo llamadas de bajas de clientes. Un nuevo mercado más competitivo se estaba abriendo, y las diferencias de precio eran desorbitantes. No podría vivir como estaba acostumbrado a hacerlo si cobrara esa miseria, si se pusiera al nivel de la competencia que le llegaba de otros rincones del mundo.

Entonces decidió colocar un nuevo anuncio en un medio del sector:
"Adrián Fulanítez. técnico consultor. 10 euros la hora (precio de comercio justo)"

Luego, él siguió comprando en el mercado los plátanos de 2 euros.
Y los clientes, siguieron contratando a los técnicos de 5 céntimos la hora.