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martes, 5 de mayo de 2020

Apropiación del asfalto

Más allá de la vuelta de media hora en bici que dí el Sábado, el Domingo pensaba dar una mayor, pero como el día anterior acabé con unas agujetas tremendas tras mes y medio de confinamiento, el Domingo por la mañana decidí no salir, muy a mi pesar.

Lo hice por la tarde, rodando directamente hacia El Retiro, que como todos los parques estaba cerrado, pero sus aceras perimetrales servían de circuito circular a una riada de corredores. Luego subí por Velázquez y en cierto momento me desvié hacia la Castellana, prácticamente vacía de coches como todo el recorrido, y por la que subía una columna regular de ciclistas ocupando el carril derecho de la banda central, a la que me uní. La  mayoría se disolvió en Plaza Castilla, pero yo seguí con un grupo más reducido para aprovechar y llegar hasta las 4 torres ... que ya son 5.

Luego bajé de nuevo por Castellana. La bajada fue más anárquica, ya que conforme nos acercábamos al centro, los ciclistas se tomaban la libertad de abrirse a más y más carriles. Y no porque fuéramos muchos, sino porque al ser los coches casi inexistentes los ciclistas se confiaban y se adueñaban del asfalto, como también están haciendo los peatones estos días que ya hasta caminan por las calzadas de espaldas al tráfico y sin mirar. Era como una bicicrítica pero con 4 gatos copando los carriles.

Tiré por Gran Vía todo recto hasta el arco de Moncloa. Ya de noche bajé bordeando un Parque del Oeste con bastante gente paseando, y la ribera del Manzanares tanto de lo mismo. Hace un tiempo casi veraniego y se está muy agusto a esas horas.




sábado, 2 de mayo de 2020

Desconfinamiento

Como hoy es el primer día en el que se puede salir a hacer deporte tras más de un mes de confinamiento, me puse en principio el despertador a la 6:00, pero al final decidí esperar hasta las 7:30 para salir, para que hubiera algo de luz y para haber hecho completamente  la digestión del desayuno.
No obstante, estuve pendiente por la ventana, pues el día anterior me había imaginado un cuerno de Mordor dando la señal y una estampida de deportistas de colorines saliendo de los portales a las 6 en punto. Pero nada de nada: en los edificios luces apagadas, gente sobando, y por la calle aún a oscuras un ciclista y un corredor solitarios.

Los paseos están limitados a un radio de 1km alrededor del domicilio, pero el deporte sólo está limitado al término municipal, que en el caso de Madrid es todo esto (con la salvedad de que las zonas verdes están cerradas):

Sobre las 7:30 me dirigí en primer lugar a la zona del río, encontrándome una densidad de gente escasa, el 99% vestida de deportista, y pronto me fijé que aunque había zonas con precintos, la gente empezaba a saltárselos a la torera. Muchos estaban directamente rotos. Al final era un chorreo contínuo de /rʌners/ y ciclistas hacia la Casa de Campo. Como los de delante se cuelan, por inercia todo Dios se cuela.

Para aprovechar el día, luego subí corriendo a ratos andando a ratos hacia el centro por la Gran Vía, encontrándome una densidad de gente similar a la que había por el río, muy inferior a un día habitual por la Gran Vía. Y la Puerta del Sol tanto de lo mismo. Aquí sólo un 80% disfrazados de deportistas y el resto de paisano. Lo más llamativo fue que la calzada estaba ocupada mayoritariamente por bicis. Los coches eran escasos y no sólo por el centro. De hecho regresando a mi casa fui caminando tranquilamente por todo el centro de la calzada (a contrasentido) durante varias manzanas como si andase por un pueblo de 200 habitantes.

Gran Vía

Callao

Y éste era mi plan para mañana y otros días, tras mi prioridad que era andar y correr: aprovechar para hacer rutas urbanas en bicicleta. Aunque no estoy de acuerdo con que se hayan cerrado las zonas verdes, en estos días lo más interesante es que la ciudad está vacía de coches y constituye un espacio más agradable de lo habitual tanto para ir en bici como para correr. Luego, aunque el campo está ahora precioso con su verdor y estallido primaveral, el campo está así todos los años, pero la ciudad no todos los años está tan vacía de tráfico.

En resumen, la mayor parte de la mañana no he visto aglomeraciones. Lo más parecido fue en el tramo NO del Anillo Verde Ciclista donde había un trasiego contínuo de bicis sin llegar a ser excesivo. Y en general, a medida que se acercaban las 10 de la mañana, parecía que las calles se llenaban más y más de gente.
Hizo un buen dia, soleado y sin el viento fresco que estuvo soplando días anteriores, y sol es lo que muchos queremos aprovechar de paso para recibir en estas salidas

Pasadas las 10 aún quedaban algunos corredores y ciclistas rezagados fuera de su turno, pero al cabo de un rato las calles volvían a estar vacías, la vuelta a La Nueva Normalidad.
Empezaba el horario de los mayores, pero estos no tenían tantas ansias. Las calles quedaron como en un día normal de confinamiento. Seguramente prefieran salir en el segundo turno, de 19:00 a 20:00.

Edito 1: Estoy viendo vídeos y fotos de las 9:00 de zonas del río por las que pasé yo en torno a las 7:30-8:00 y parecen petadísimas de gente, lo cual no coincide con mi experiencia. Puede ser debido a las horas, a que a medida que avanzaba el día iba confluyendo más gente en el río, ya que sí que es cierto que conforme regresaba cada vez notaba más gente por las calles. Además de un efecto de cámara que se está usando mucho estos días de tomar planos desde distancia con mucho zoom, de modo que el fondo se acerca al primer plano y la gente parece más pegada de lo que realmente está.



Edito 2: Salida por la tarde 20:30 pero esta vez en bicicleta... y visión de la historia completamente diferente. Calles del barrio petadas como si hubiera verbena, aceras junto al río petadas (Madrid Río cerrado impidiendo la descompresión). No es que la gente no quiera mantener la distancia, es que la densidad es demasiado alta para poder hacerlo.
Subiendo por Calle Mayor hacia Sol, calles igualmente llenas de gente. En la bici vas sin coches pero tienes que ir esquivando personas que invaden la carretera "ampliando la acera".
Más allá de Sol los seis carriles del Paseo del Prado vacíos, y la Gran Vía con las aceras con significativamente más gente que por la mañana y la calzada con tráfico mayoritariamente de bicis, algunas motos, y escasos coches. En los semáforos te podías juntar igual 10 bicis, pero el resto iba muy disperso.
Paseo del Prado




sábado, 28 de marzo de 2020

Al que nada tiene nada le pueden quitar

Como contraste con la entrada anterior, hoy he visto a un sintecho de los que deambulan por las calles vacías a placer, gritando a la policía un rollo patatero.
Los agentes no sabían muy bien qué hacer con él.

No le podían multar porque no serviría de nada, no tendrá un duro, ni cuenta corriente de la que incautar.
No le podían mandar para casa porque no tiene casa.
¿Detenerle? Es más incordio para ellos que para él una noche en el calabozo.

Al final le han dicho que se quede quieto en un sitio, pero seguirá haciendo lo que le dé la gana.

Al que nada tiene nada le pueden quitar.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Estado policial, presunción de culpabilidad

El otro día ví fugazmente a un ciclista que llevaba un cartel pegado a la espalda y no pude leerlo muy bien, pero hoy he encontrado esta foto en internet, y seguramente fuera algo parecido:

También he visto un vídeo de policías que se ponen chulos, venidos arriba, ante gente que está desplazándose en bicicleta a su puesto de trabajo, un medio mucho más seguro que introducirse en un transporte público, y que como vehículo que es, sí está permitido.
Algunos agentes deciden, porque sí, que estás haciendo deporte, o que estás paseando, o incluso se inventan que está prohibido ir a trabajar en bicicleta. La realidad no importa, es lo que les salga de los cojones.

En los foros se está quejando mucha gente del acoso que sufren por parte de la policía, e increpaciones de los vecinos desde sus ventanas. Hay mucho flipao ansioso por cazar "infieles", hasta el punto de disparar a inocentes, al más puro estilo de los tiempos de la Inquisición.

Presunción de culpabilidad. La misma lacra que siempre hemos sufrido los varones por el ginocentrismo biológico ante la acusación o ataque de una mujer, en tiempos de crisis se extiende a más aspectos de la vida cotidiana.

Si bien es cierto que hay listillos que se saltan la cuarentena a la torera para pasear, hacer deporte, o ir a comprar innecesariamente lejos de su domicilio, eso no significa que cualquier persona que veas andando por la calle sin un carrito de la compra o una mochila a la espalda esté dando un paseo.

Esta situación estaba visto que iba a derivar en episodios de abuso de autoridad.

Enlaces:

lunes, 23 de marzo de 2020

Filas

Por las mañanas resulta curiosa la estampa de las calles donde se concentran locales de suministro de alimento y estancos. Las calles tienen una ocupación ligeramente inferior a la habitual, pero aun así hay bastante gente... sólo que sin trasiego. La mayoría están como maniquíes colocados en largas filas poco reconocibles a primera vista como filas debido a las separaciones superiores a dos metros. Las filas giran por manzanas, o las atraviesan y continúan en la siguiente. Cuando los comercios están muy cerca unos de otros las filas se las ingenian para no solaparse. No pasan coches. Hay un silencio propio de un pueblo.

Pero al contrario que un día habitual, donde el tiempo es oro, en estos días extraños, permanecer en una fila es otra excusa más para estar en la calle y que te dé un poco de sol si tienes la suerte de que ha salido en esos momentos y sus rayos riegan esa zona entre los edificios.
Lo de los perros ya lo comenté en la entrada anterior sobre la cuarentena. Hace días ví a un vecino muy deportista que habitualmente suele pasar bastante tiempo en la calle, haciendo deporte o alternando. Y le ví con un perro, cuando nunca antes le había visto con uno. De alguna forma se ha agenciado uno.

Estos días se han sucedido detenciones de "gente empoderada" que no entiende por qué no puede salir a hacer deporte o a pasear si las calles están vacías. Pero qué listos que son. Es como si por falta de alimento nos racionamos todos la comida a la mitad, y resulta que algunos dicen "no pasa nada porque nosotros sigamos comiendo ración completa, porque como los demás se están racionando, hay comida de sobra para todos".
¿Por qué no puedo irme al pueblo? ¿Por qué no puedo irme a caminar por el monte? ¿Qué daño hago?... "Y se llenaron las calles de gente paseando perros".

El virus éste no me preocupa realmente por mí, ya que no soy población de riesgo, sino que me preocupan mis padres.

El objetivo de este aislamiento social obligatorio se puede resumir en dos puntos:
1. Partiendo de que vamos a acabar contagiados todos, dilatar en el tiempo la infección, hacerla más progresiva y espaciada, no ponernos todos enfermos a la vez para no sobrepasar la capacidad de absorción de los recursos de salud de que disponemos. Además de dar más tiempo a los científicos que por todo el mundo ya están metidos en la búsqueda de soluciones.
2. Reducir la carga vírica de los contagios, que aumenta al estar expuesto a mayor concentración de infectados. A mayor carga vírica más letal y mayor rango de edades y estados de salud pueden verse afectados fatalmente.



La situación me sigue pareciendo surrealista, si me lo cuentan hace un año no me lo creo. Es algo insólito este estado policial de reclusión para una generación que hemos vivido en la mejor época de la historia de la humanidad en cuanto a seguridad, higiene, derechos y tecnología. Hasta tal punto que gran cantidad de gente asume como derechos cosas que son privilegios.
A lo largo de mi vida recuerdo varias guerras: la de la antigua Yugoslavia, matanzas de Hutus contra Tutsis, diversas en el Golfo y Oriente Medio; tsunamis; catástrofes naturales cíclicas...  y todo ocurría en un lugar lejano. Como mucho causaban revuelo mediático, pero aquí la vida seguía igual.
Y ahora se impone un estado de incertidumbre, y eso es lo terrible. Porque la situación per sé por ahora no es tan grave sino por el cambio brusco de reglas que supone.
Cuando ves una película de catástrofes, desde el punto de vista del espectador omnisciente o conocedor de la historia a posteriori todo parece muy fácil. ¿Por qué los judíos no huyeron en masa de Alemania cuando el austriaco con bigote aún no tenía el poder suficiente? Porque ¡cómo va a pasar nada! Vivimos en una sociedad civilizada, hay leyes...

Decía cierto youtuber que ahora mismo espera hasta una invasión alienígena. Y he tenido justo ese mismo pensamiento. El próximo año podemos encontrarnos con que toda la gente tiene que ir vestida de amarillo por la calle, porque hay una plaga de mosquitos mutantes muy peligrosos ante los que la única defensa es vestir de ese color que rehúyen. Y habrá patrullas de policías amarillos deteniendo y multando a la gente que salga de su casa de otros colores. Y vecinos espiando desde detrás de los visilllos y denunciando. "Policía, en calle tal hay un sujeto vestido de azul".


martes, 17 de marzo de 2020

Cuarentena

Desde finales de febrero el tema del coronavirus era recurrente en casi todas partes, principalmente con comentarios jocosos y desenfadados, pero que al final te coartaban de toser.
Los chinos fueron los primeros en autoaplicarse cuarentena, cerrando sus comercios. Cosa insólita, pero que aun así no causó gran alerta entre los españoles.
Entre nuestro refranero faltaba éste: cuando las tiendas de los chinos veas cerrar, pon tus barbas a remojar.

Había recomendaciones, habladurías... pero los medios y el gobierno restaban importancia y animaban a la gente a asistir a la manifestación hembrista del 8M. Retrasaron la alerta sobre los riesgos de concentraciones y otras recomendaciones para poder celebrar su desfile femifascista. No podían alertar sólamente sobre otros eventos sin cargarse el suyo, así que se despreocuparon de todos... hasta el día siguiente, en el que el discurso del gobierno empezó a cambiar.

El viernes pasado, tuve la buena ocurrencia de pasarme por un par de grandes superficies de bricolaje para comprar materiales para más cosas que quería hacer (llevo un par de meses haciendo pequeñas reformas poco a poco) y gracias a eso el fin de semana pude entretenerme con el bricolaje. Allí, por cierto, los empleados andaban también mascullando sobre el coronavirus, y en las cajas se habían colocado unas mamparas de cristal para separar clientes de cajeros.

El sábado, cuando aún sólo había recomendación de reclusión y no obligación, salí a la Casa de Campo, y me encontré el panorama de cualquier sábado por la mañana: lleno absoluto de deportistas, paseaperros y "picnic-queros". Luego me enteré que la policía andaba con altavoces recomendando a la gente regresar a su casa.
Ya el sábado por la noche salió el felón que está de presidente por la tele anunciando el Estado de Alarma oficial, y por tanto la prohibición de salir. Y el cierre de todos los comercios no esenciales, incluídos los almacenes de bricolaje.

El domingo no salí, pero observé por la ventana algunos que salieron a correr. Ahí sí la policía estuvo obligando a la gente a regresar a sus casas e incluso poniendo multas.
Desde este momento, si quieres pasear, sólo puedes hacerlo si tienes perro o con un carrito de la compra.
Los perros deben estar flipando, porque nunca antes les habían sacado tanto a la calle, ni tantas personas distintas turnándose.

 
Por la noche me sorprendió un ruído sobrecogedor en la calle como de cascos de caballos trotando por el aslfato. Escudriñé por la ventana y ví a mis vecinos asomados aplaudiendo. No me había enterado de esta inciativa, aunque supuse que se repetiría todos los días, y acerté, sólo que cambiando la hora. El primer día fue a las 22:00 y los sucesivos sería a las 20:00.

Los primeros días de la alerta la gente saltó a los supermercados a llenar carros, y la noticia en los medios, y el chiste, fue que acabaron con el papel higiénico.
Aún hoy hay colas para entrar en los supers, más exageradas en los más grandes y conocidos.
Hoy fui a un DIA sobre la hora de comer y sin colas en la calle (por la mañana sí las hay) ni apenas gente dentro. Sí había papel higiénico. Lo que estaba completamente arrasado era la carne, el pollo y la charcutería, y casi arrasados la pasta, arroz, frutos secos y legumbres. (Aunque encontrar secciones faltas de reposición en un DIA no es algo inusual).
A mí realmente no me preocupa que vaya a haber desabastecimiento, sino que suban los precios.

La mejor ayuda que podría hacer ahora el Gobierno es eliminar todos los impuestos. Pero no lo van a hacer, no son liberales sino todo lo contrario. Si hasta tienen ya su estado policial y todo. Deben estar priapíticos.


Una de las cosas que hice: un colgador de guitarra

lunes, 23 de febrero de 2015

Sismo

Hace un rato he sentido como si un vendaval fugaz azotase la habitación provocando una ondulación del piso durante escasos segundos. He corrido a preguntar si alguien más había notado algo, y nada, fui el único, así que quizá me hubiera mareado me dijeron, aunque no he sentido mareo alguno.

Cuando sucenden cosas infrecuentes, la primera hipótesis de la gente al contárselo suele ser la incredulidad

Pues no. Googleando en noticias de última hora veo que acaba de producirse un terremoto hoy 15/2/23 a las 17:17 con epicentro en Albacete de entre 3,2 y 5,4 (según la fuente) en la escala de Ritcher y de 2 segundos de duración, que ha podido sentirse hasta en Madrid. También he podido comprobar que la red se ha llenado de chistes al respecto en cuestión de minutos.



miércoles, 23 de julio de 2014

El sacrificio

Estaba leyendo en el sillón, cuando noté un cosquilleo por el cuello. Me pasé la mano y atrapé una hormiga.

En la terraza había una teleraña cutrona y deshilachada sobre la que, cuando pegaba bien el sol, estaba plantada la araña de 1 centímetro de cuerpo que la regentaba.

Ya con el sol bajo parecía haber terminado su jornada laboral y allí no habia nadie. Pero al echarle la hormiga, no tardó en acudir desde un recoveco para envolverla rápidamente en una pelusilla blanca, y llevarse el capullito resultante con el almuerzo a su guarida. Le llevó como 1 minuto el proceso.

No es que me gusten la arañas, pero menos me gustan las moscas.
...
Pero esta historia tiene segunda parte.

Por la noche salí descalzo a la terraza, a oscuras, contemplando las estrellas y con los cascos con música puestos.
Al rato noté algo subiendo por mi pierna, me lo quité de un manotazo, y no tardé en volver a sentirlo por el pie. Tras quitármelo de nuevo, temiéndome lo peor - ¡No se habrá atrevido!- salté al interior y encendí la luz.

Y allí estaba la araña en el suelo de la terraza. Tuve suerte de que no me picara y ambos tuvimos la suerte incial de que no la pisara, pero al final la aplasté con un madero.

Parece ser que era la misma araña que vivía en la esquina donde arrojé la hormiga horas antes. Hay más arañas de su especie en otras esquinas, pero aquella guarida se ha quedado definitivamente vacante.

martes, 12 de marzo de 2013

El equipo para A.

Acabo de recibir el paquete con el equipo de progresión vertical para A.


Cuando lo vea estará que se suba por las paredes...

lunes, 10 de septiembre de 2012

la colonia radiactiva

Estaba tomándome un café en el bar, totalmente vacío, cuando entró otro cliente y se colocó a poco más de un metro mío en la barra... y resulta que se había duchado con colonia.
Hay ciertos tipos que irradian un olor que se me cuela por la nariz intensamente friccionando los conductos como un caramelo balsámico. Es olor a viejo recién aseado, olor a producto de limpieza, olor casposo. Insoportable.
¿Será un tipo de colonia concreta la que huele así, será que no calibran la cantidad, o será una reacción química de la colonia mezclada con el aftershave y mezclada con el crecepelo mañanero?

En un vagón de metro por la mañana las mezclas de perfumes son un tufo, pero cuando entra un tipo de estos que ya por sí solo es radiactivo-tóxico...

sábado, 25 de agosto de 2012

de noche por la Casa de Campo

Me he comprado un nuevo frontal de espéleo y me he ido a estrenarlo en bici de madrugada por la Casa de Campo. Pese a las horas hay bastante gente aún paseando por el "Madrid Río".

Fuera de las zonas asfaltadas y cercanas al lago tuve la suerte de no cruzarme con nadie, en medio de un silencio roto por perros ladrando a lo lejos y el sempiterno murmullo del tráfico que nunca cesa. Me paré en algunos sitios a hacer fotos, probar las luces, otear a oscuras, o llevarme algún sobresalto con los aleteos repentinos de los búhos.
Las estrellas principales se veían bien pese a la contaminación lumínica y a que el ambiente estaba cargado de partículas en suspensión.

Las hormigas están bastante activas de madrugada
Las negras circulan como un reguero borreguil a ritmo tranquilo por sus autopistas en el suelo. Las rojas en cambio, menos numerosas, se mueven en solitario a ritmo acelerado y trepando por los árboles,

Tras los árboles debería verse un croasán de luna y algunas estrellas

Gotas de resina chorreando de los troncos de las arizónicas de repoblación
Corteza abierta de la arizónica
escorzo de rama cortada
Plátanos iluminados con luces de colores en una de las entradas a la Casa de Campo



¡ Hohohohoho !

miércoles, 11 de julio de 2012

Rachas de viento

A última hora de la tarde se levantó de pronto un viento fuerte racheado, que parecía obra de unos gigantes efrits invisibles dando manotazos.
Cubos de basura arrastrados en la ciudad, y nubes de arena levantadas de los aparcamientos y caminos de la Casa de Campo.
Nada más salir con la bici ya me dije a mí mismo "hoy sí que hay que llevar casco, por lo que pueda venir volando."

Al regresar de la vuelta, una enorme rama desprendida de un árbol yacía sobre la acerilla por la que había pasado a la ida.


domingo, 29 de mayo de 2011

la indignación y la autorazón

La horda de ciclistas de la Bicrítica (1) adueñándose de las calles de la ciudad al grito de "¡Yo pedaleo, yo no me cabreo!", los indignaos acampados en Sol al grito de "¡Que no nos representan!", y todos los colectivos oportunistas que se han incrustado ahí aprovechando la tesitura para intentar acoplar sus reivindicaciones particulares a las reivindicaciones comunes y sacar tajada.
Si es autogestionado es bueno. Mi blog es autogestionado, y mis orejas también son autogestionadas. Da igual que sea obvio, hay que mencionarlo porque es la prueba de que mis orejas no necesitan de políticos ni de estructuras de poder superiores para funcionar.
Se respira impunidad, puedes hacer lo que quieras mientras te muestres indignado y apoyado por más indignados como tú, aunque esto no es nada nuevo: buscar legitimidad en la indignación, en la autodeterminación, o en el palabro que sea.

Amanezco en otro lugar, y esa anarquía que estaba respirando en Madrid parece ahora distante en el tiempo, como si se desarrollara en "un reino muy lejano". Por la mañana, en el horizonte me sorprende distinguir claramente el Naranjo de Bulnes entre la línea de montañas, pues llegué por la noche y no pude ver más que oscuridad a mi alrededor, con cierta ansiedad por estar alejándome de la realidad, de lo que está ocurriendo ahora, de la información en tiempo real...

El eco de los indignados urbanitas no llega hasta aquí.
Pero hay paisanos aquí que también están indignados, muy indignados con los ecologistas que les impiden lucrarse al máximo con SUS terrenos y les obligan a respetar lo que consideran de SU propiedad pues crece en SU FINCA de SU PUEBLO de SU COMARCA.
Están hartos de que gente "que no sabe" les dicte lo que pueden y no pueden hacer. Uno presume de cómo se cepilló los robles de una de sus fincas, porque no sirven para nada, salvo si son rectos y grandes, en cuyo caso sirven para cortarlos y venderlos para madera; en cierto momento me acusa de ser un ecologista por la forma en la que le estoy mirando.
Varios se quejan de que ya no hay truchas en el río, por culpa de los cormoranes que se las comen todas...

El ecologista también está indignado, muy indignado con los paisanos a los que les importa un pito el medio ambiente y lo único que quieren es sacar el máximo lucro de sus terrenos.
Nos explica cómo el abuso de la pesca con lejía (2) ha terminado con las truchas de varios ríos.

Estas conversaciones se produjeron de forma separada, con una hora de diferencia, en localidades distintas, e iniciadas por los propios protagonistas, sin que nadie sacase el tema ni expusiera la versión contraria escuchada anteriormente a modo de pie.

(1)Los "bicicríticos", aunque no formen parte de las principales reivindicaciones, creo que son uno de los colectivos clave que indirectamente han hecho posible el desafío de las acampadas urbanas de los "indignados". Uno de los principales, otro es el colectivo okupa.
Desde hace años, estas masas críticas ciclistas han servido de sondeo para constatar varias cosas:
1. Que se pueden organizar manifestaciones populares sin pedir permiso a ninguna autoridad.
2. Que se pueden tomar las calles, bloquearlas y saltarse las normas sin que la policía intervenga para disolver el acto.
3. Que en medio de esa masa crítica impera la ley de la propia masa, y los ajenos a ella que se vean perjudicados estarán indefensos, debido al punto 2. Si tienen algún problema deberán tratarlo con la propia masa, y no con las autoridades habituales.

 
(2)Práctica de pesca consistente en echar lejía al río. La lejía mata a todas las truchas presentes, y el "pescador", entonces, sólo tiene que recoger los cadáveres que quedan flotando en el agua... y para otro día, como todo el mundo sabe, Dios habrá creado nuevas truchas...

lunes, 25 de octubre de 2010

Casi Rompetechos

Me dirigía a una papelería de Argüelles, con el sol de la tarde deslumbrando la calle. Cuando llegué a la altura de donde sabía que estaba la tienda, sin si quiera mirar escaparate ni letrero, bajé directamente por los escalones.

Me encontré de frente con una chica tras un mostrador, y rápidamente me dí cuenta de que aquello no era una papelería, sino una clínica.

Por poco no inicié un diálogo digno de Rompetechos.
La papelería en verdad estaba unos pasos más adelante.

sábado, 3 de julio de 2010

una paloma calada

Al abrir la persiana esta mañana, me encuentro en la repisa una paloma completamente empapada, con las plumas desordenadas, y una carita la pobre...
Me ha mirado de reojo y ha permanecido unos segundos, hasta que ha desconfiado y ha echado a volar.
Con el buen refugio que había encontrado para la lluvia y ahora se tendrá que buscar otro, pues está lloviznando.

Ayer me calé yo por la tarde, al salir con la bici por la Casa de Campo, me pilló la tormenta, y hale, a pedalear para casa.

lunes, 29 de marzo de 2010

metedura de pata

Imagina que estás escondido en un lugar para evitar a alguien que está afuera esperando porque sospecha que andas ahí dentro.
Otra persona enterada y de tu parte, sale y le ve, y acto seguido te llama por el móvil... para alertarte "Oye, cuidado que está ahí fuera".
...
¡¡¡¡Ya sé que está ahí fuera, y gracias a tu llamada ahora él tambien sabe que estoy dentro!!!!

¡Es que ni a propósito!

jueves, 26 de noviembre de 2009

Lanzarote

Me voy a Lanzarote. Billetes de avión 10 euros ida y vuelta. Es decir: no es que sean unos billetes para Lanzarote por 10 euros, sino unos billetes por 10 euros que eran para Lanzarote.

Si viviéramos en el mundo de Mortadelo y Filemón, por ese precio, me tocaría viajar agarrado al ala o en el hueco del tren de aterrizaje.

martes, 13 de octubre de 2009

Quiero manzanas peras te vendo.


-Hola, quería una llave inglesa
-No sé si tenemos llaves inglesas pero...
-...podría llevarse una tele de plasma.

-¿Por qué me ofrece una tele de plasma si yo sólo vine a por una llave inglesa?
-Porque tengo orden de intentar vender teles de plasma a cuantos vengan a comprar llaves inglesas.


Basado en lo que me han propuesto hoy en el banco sin venir a cuento (y que por supuesto no he aceptado)

sábado, 11 de abril de 2009

sobones

En la Cuesta Moyano, uno de los puestos de libros estaba custodiado por una vieja apoltronada en un silla que no paraba de quejarse, murmurando bien alto "Sobones, malditos sobones, sobones, sobones..." refiriéndose a los curiosos que manosean los libros expuestos para ojearlos o si quiera ver el título.

Entonces alguien dejó caer "¡Mira la vieja!", y ésta saltó "¡Ya llegarás tú hasta aquí!". No sé quien lo dijo, porque la vieja no movía mucho la cabeza, en su mirada no aparecía por ningún lado su interlocutor, la gente que antes estaba en el puesto hacía mutis por el foro, y por ciencia infusa me pareció que el comentarista había sido otro viejo que rápidamente pasó al puesto siguiente. Yo, que venía en dirección contraria, pasé al de la vieja y, solo delante de ella, recibí sus maldiciones trántricas "Ya llegarás, ya llegarás... sobones, sobones...". Pareciera que me lo dijera a mí.
Desde otro puesto más allá seguía escuchándose su matraca "sobones, sobones...".

Me compré (en otro puesto, el de la vieja no lo sobé) dos libros de 1'50: uno que es un clásico, viejo, sobado y desgastado (igual hasta le faltan páginas), y otro relucientemente nuevo, con un título ridículo. El segundo me lo compré porque con tal título y portada... tiene que ser M-A-L-Í-S-I-M-O. Prueba de ello es su impolutez para estar entre libros de segunda, tercera y cuarta mano. No se lo debe de haber leído nadie. Daría hasta vergüenza llevarlo en el metro.

La verdad es que hay auténticas gangas de libros viejos, pero no te puedes poner a comprar a lo loco porque acabas llenando la casa de papelajos. Y yo no soy de esos a los que les gusta decorar las estanterías con libros o discos y las paredes con cuadros. Cuanto más vacío esté el espacio mejor, porque más cosas caben aún.

martes, 3 de marzo de 2009

y mira que Madrid es grande...

Tomo el metro por la tarde en una zona del centro de Madrid. Mientras esperaba me fijé en una chica que parecía sueca que andaba haciendo fotos a la estación en lo que llegaba el vagón.
Me bajo en el norte de Madrid. La sueca, que iba con una amiga, seguía ahí. No se bajaron en mi parada.
Tras hacer unas cosas, como tres horas más tarde, me tomo un café en un bar que está como a 600 metros de la boca de metro, en una zona residencial que no tiene nada de especial.
Al rato aparece la sueca, su amiga, y otra, y se sientan en la mesa de al lado.
Y yo me pregunto cómo han llegado hasta ahí.

Luego, al volver a coger el metro, me senté. Y digo me senté porque no me suelo sentar, pero hoy estaba algo cansado y el vagón iba prácticamente vacío. Unas paradas más adelante se llenó y se me puso al lado un tipo normal durante dos segundos, el tiempo que tardó en llegarme el olorcillo a cerveza. Me estaba pringando de ese olor que tán poco me gusta, pero tampoco me atrevía a levantarme y que notase el desprecio. Esperé que apareciera una viejuna para cederle el sitio PERO NO SUBIÓ NI UNA.

Conclusión: La probabilidad de sacar 6 veces 6 en 6 tiradas en un dado de 6 es la misma que la de sacar 6 valores distintos en 6 tiradas.