miércoles, 2 de enero de 2013

¿por qué no me dice qué es un político?

Howard Fast escribió "Espartaco" en 1951, una novela popularizada por la versión cinematográfica de Kirk Douglas.

Se trata de la historia -para quien no lo sepa- de una rebelión de esclavos que puso en jaque a la estructura del gran Imperio Romano, pero que a base de mandar un ejército tras otro, finalmente fue aplastada. A traves de las conversaciones de los personajes en la novela, se ponen en evidencia verdades atemporales como la invención de la historia por parte de los vencedores, o de los escritores, casi siempre bajo el mecenazgo de los ricos. De hecho, la historia misma de Espartaco se cuenta a través de múltiples narradores, unos evocando recuerdos vividos, y otros contándoles lo que saben a otros personajes presentes. Reproduzco algunos ejemplos que me gustaron:
(Contemplando cómo lucha Espartaco en medio de una batalla, piensa para sí otro de los esclavos)¡Mira cómo combate! ¡Lu­cha como una auténtica furia! ¡Lucha como luchan los romanos en las canciones que cantan! [... y no como luchan en la realidad -añado, por si no quedaba explícito]
–En cuanto a la historia del levantamiento, en la que escribió Flacio Monaia –prosiguió alegremente el capitán–se dice que la escuela de Baciato estaba ubicada en el cen­tro de la ciudad, cuando en realidad se encuentra en las afueras. Pero créanme, mi palabra no tiene importancia frente a la pala­bra del historiador.
(Habla el general Craso, que dirigió las legiones contra la rebelión de esclavos) –¿No? Bueno, es posible. Es difícil decir qué es ver­dad y qué no lo es. He leído sobre una acción en la que yo mismo tomé parte y lo que leí tenía muy poco que ver con la realidad. Así son las cosas.
Y por último, y lo principal que quería exponer extraido de este libro, un pequeño discurso sincero del senador Graco al joven aspirante a político Cicerón.
–Ya que usted es un político –dijo Cicerón sonrien­do–, ¿por qué no me dice qué es un político? –Un farsante –respondió Graco secamente. –Por lo menos usted es franco. –Es mi única virtud y es extremadamente valiosa. En un político la gente la confunde con la honestidad. Como usted sabe, vivimos en una república. Y esto quiere decir que hay mucha gente que no tiene nada y un puñado que tiene mucho. Y los que tienen mucho tienen que ser de­fendidos y protegidos por los que no tienen nada. No so­lamente eso, sino que los que tienen mucho tienen que cuidar sus propiedades y, en consecuencia, los que nada tienen deben estar dispuestos a morir por las propiedades de gente como usted y como yo y como nuestro buen an­fitrión Antonio Cayo. Además, la gente como nosotros tie­ne muchos esclavos. Esos esclavos no nos quieren. No de­bemos caer en la ilusión de que los esclavos aman a sus amos. No nos aman y, por ende, los esclavos no nos prote­gerán de los esclavos. De modo que mucha, mucha gen­te que no posee esclavos debe estar dispuesta a morir pa­ra que nosotros tengamos nuestros esclavos. Roma mantiene en las armas a un cuarto de millón de hombres. Esos soldados deben estar dispuestos a marchar a tierras extrañas, marchar hasta quedar exhaustos, vivir sumidos en la suciedad y la miseria, revolcarse en la sangre, para que nosotros podamos vivir confortablemente y podamos incrementar nuestras fortunas personales. Los campesinos que murieron luchando contra los esclavos se encontra­ban en el ejército, en primer lugar, porque habían sido de­salojados de sus tierras por los latifundios. Las casas de campo atendidas por esclavos los convirtieron en misera­bles sin tierras y ellos murieron para mantener intactas es­tas casas de campo. Por lo que nos vemos tentados a ase­gurar que todo esto es una reductio ad absurdum. Porque usted debe considerar lo siguiente, mi querido Cicerón: ¿qué perderían los valerosos soldados romanos si los escla­vos vencen? Nada. Habría tierras de sobra para todos y nuestros legionarios lograrían aquello con que sueñan, su parcela de tierra y una pequeña casita. No obstante, mar­chan a destruir sus propios sueños, para que dieciséis es­clavos transporten a un viejo cerdo obeso como yo en una cómoda litera. ¿Niega usted la verdad de todo lo que he dicho?

domingo, 23 de diciembre de 2012

Circus Galop

Atención, pregunta: ¿cuántas manos y dedos hacen falta para interpretar esta pieza de piano?

martes, 11 de diciembre de 2012

Coloridos estacionales

A continuación, una secuencia de los cambios de colorido estacional del paisaje, por el paso de la sequía a la lluvia y por la caída de las hojas.
Se trata de un pequeño bosquete de olmos en la Casa de Campo, de los pocos que quedan por culpa de la grafiosis:
septiembre
octubre

noviembre
diciembre

domingo, 2 de diciembre de 2012

El juego de los corzos

A lo largo de la ruta me crucé con tres parejas de corzos, siempre iban por parejas, corriendo a brincos.

En cierto momento, desde un alto, sorprendí a un grupo de cinco corzos que se dedicaban a jugar a una especie de "tú la llevas", con persecuciones, carreras haciendo un corro, y simulaciones de combate con cuernos, aunque ninguno de aquellos ejemplares tenía cornamenta. El que parecía más combativo de todos terminó por apartarse varios metros del grupo, observándolo, y finalmente se fue. El resto se quedó paralizado, alerta, durante unos minutos, y luego prosiguieron el juego siendo otros los que tomaron el papel de retadores.

subiendo y bajando a cuchillo por las cuchilleras
Soplaba un viento polar (al salir de Madrid, a las 8.30 marcaba -5ºC), y los buitres parecían cometas planeando con las alas inmóviles y ligeramente plegadas.

Sifones del Canal de Isabel II entre bosquetes de quejigos.
Me acerqué a investigar una gran raja en el terreno visible desde Google Earth, y también una vez allí desde los montes cercanos. El acceso por uno de los extremos terminaba precipitándose en una gran caída, y el otro se hacía impenetrable casi al comienzo por la selva de zarzas que habían crecido al resguardo de la umbría.
 
La Cabrera desde el Embalse de Pedrezuela
A lo lejos vista de perfil de La Pedriza




viernes, 30 de noviembre de 2012

setas

Setas creciendo al cobijo de sus vecinas
Colonias de distintas especies creciendo cercanas
Seta alicaída
Un pequeño pedo de lobo reventado
Dos tortitas
Ejemplar más viejo de las "tortitas".
A vista de sapo
Tortita con forma de fuente
Tortita a lo silla de montar

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Zorman "Soy cani"

Por si aún alguien no conoce a este fenómeno de este año en Youtube, un informático sevillano de 23 años llamado Zorman, que se está dedicando a hacer canciones parodia de las tribus urbanas con gran éxito.
Empezó este mismo año 2012 haciendo un vídeo titulado "Soy gótico", y a partir de ahí siguió con "Soy rapero", su gran éxito "Soy cani", "Soy pijo", "Soy friki", "Soy heavy", "Soy reggaeton"... etc


jueves, 15 de noviembre de 2012

Escenas de indefensión en El Pianista

Acabo de ver la peli de El pianista de Roman Polański.
Tiene varias escenas que reflejan muy bien el sentimiento de impotencia, de indefensión aprendida, al igual que La lista de Schlinder, pero sobre todo una:
Es ésta (enlace a fragmento de la película en Youtube)

Un grupo de judíos, tras acabar su jornada de trabajos forzados, está siendo conducido de nuevo al gueto por los soldados nazis, cuando de repente, un oficial, sin motivo alguno, detiene la marcha y selecciona a algunos. Les ordena tirarse al suelo, en fila, y pasa a irlos ejecutando de un tiro en la cabeza. Cada vez que mata a uno, el siguiente y los demás saben lo que les espera, y tienen varios segundos para hacer algo al respecto, pero no hacen nada, están paralizados, no se sienten capaces de cambiar su suerte.

Cuando el oficial llega al último -escena magistral- se queda sin balas. Este último prisionero gana un tiempo extra para reaccionar, pero no lo utiliza. El oficial recarga su pistola sin prisas ni preocupaciones como quien se lía un cigarro. Y naturalmente, cuando vuelve a tener el arma lista, le vuela la cabeza.

Los demás prisioneros de la fila tampoco hacen nada, callan, y retoman la marcha cuando se les ordena.
Sus compañeros sacrificados como animales quedan en la calle.


domingo, 11 de noviembre de 2012

Enjambre de pájaros

Similar a una escena de la película "Los pájaros" de Alfred Hitchcock, apareció por un momento el cielo entre La Almudena y el Palacio Real tomado por una bandada de pájaros volando frenéticamente en círculos, y tan numerosos eran que parecía un enjambre.

 
Más cerca, el canal del río Manzanares, por el que corría un riachuelo al estar las compuertas de las represas abiertas, estaba ocupado por gaviotas buscando alimento en el lecho de la "bajamar".

lunes, 5 de noviembre de 2012

Trabajos de hoy en día

-Y usted ¿a qué se dedica?
-Soy Dios.
-¿Dios?
-Sí, pero no ejerzo aquí, sino en otro planeta.
-Vaya, eso debe de conllevar mucho tiempo en desplazamiento hasta el lugar de trabajo.
-Un poco, pero se lleva bien teniendo chófer.
-¡Anda con chófer y todo!
-Claro, no se pensará que Dios iba a tener que conducir su propio coche.
-Y, dígame ¿es difícil ser Dios? tener que actuar ante tanta gente...
-Que va, mire. Yo sólo tengo que tratar ante mis subordinados directos: los profetas. Y ellos se encargan luego de dar la cara ante las multitudes. Les dicto mis mandamientos y hago apariciones un tanto espectaculares para mantener la moral alta. Pero siempre ante grupos pequeños y selectos. ¿Sabe? Un Dios nunca debe establecer contacto directo con las masas, pues acaba perdiendo el respeto del misticismo y la inalcanzabilidad. Es como los mitos, los héroes y las leyendas, cuando los ves de cerca se vienen abajo las  sobrevaloraciones que te habías hecho mentalmente. Tampoco debe uno inmiscuirse con los problemas cotidianos o hablar de política, un ser divino está muy por encima de eso. Un Dios debe recurrir siempre a sus subordinados como intermediarios para los temas terrenales. Dios debe declarar oficialmente unas bases generales e inconcretas, la aplicación práctica deben de interpretarla los subordinados... pero como cosa suya ¿sabe?
-Entiendo, así si algo sale mal o provoca descontento, es culpa de los subordinados, que no supieron interpretar bien las sagradas palabras.
-Ahí estamos. Los subordinados son prescindibles, se quitan los que fallan y se ponen otros. Dios siempre sigue pues nunca falla.
-Y lo de los mandamientos ¿cómo lo hace?
-Siempre a través de profetas, como le digo. Yo nunca firmo nada, les dicto y ellos toman nota, y luego van y lo cascan por ahí. Mire, los últimos mandamientos que he ordenado han sido "NO TALLARÁS EL NOMBRE DE DIOS EN ÉBANO" y "NO CANTARÁS".
-¿No cantarás? ¿Me está diciendo que le ha prohibido cantar a sus creyentes?
-Totalmente, pero no sólo a mis creyentes. Mis mandamientos son para todo el mundo. El cargo de Dios cuenta con una policía especial para castigar a herejes y listillos que se creen que por no creer pueden hacer lo que les dé la gana. Aunque si le digo la verdad, la mayor parte de las veces son los propios creyentes no asalariados los que mejor hacen de policía en interés de nuestra empresa.
-Y dígame ¿se gana mucho?
-No le negaré que es un negocio lucrativo, muy lucrativo. Se recauda mucha riqueza en mi nombre en concepto de ofrendas, pero la mayor parte se la van quedando los subordinados por el camino.
Y usted ¿a qué se dedica?
-Soy agrimensor.
-¡Anda ya! ¿está bromeando?
-No, en serio, en serio, soy agrimensor diplomado por la universidad de Kenbrich.
-¡No me tome el pelo!
-Está bien, no quería decírselo, pero en verdad soy propietario de un negocio: un gimnasio para pulgas en La Moraleja.
-Eso ya es otra cosa. ¿Y le va bien? Ahora con la crisis...
-Mejor que nunca, a la gente que tienen tanto dinero como para gastarlo en apuntar a sus pulgas al gimnasio no le afecta la crisis.
...

sábado, 3 de noviembre de 2012

Racionalización de la deshonestidad

En cierta ocasión, un ponente hablaba de cómo las acciones deshonestas -como descargar música de internet- se autovalidan por la habilidad innata humana de la racionalización.
Inmediatamente un joven del público se levantó para defender que descargar música de internet era lo correcto, esgrimiendo una de las múltiples justificaciones que existen.
El ponente le dió las gracias al joven por servir de ejemplo a su argumento de la racionalización, y pasó a continuación a invitarle a ponerse en otro contexto para tratar de convencerle de que descargar música de internet era algo incorrecto.
Entonces se levantó otro espectador y le dió las gracias al ponente por hacer a su vez de ejemplo del argumento de la racionalización de la deshonestidad.
 


Avalancha humana

Lo ocurrido hace un par de noches en el Madrid Arena, una macrofiesta en la que murieron 4 chicas por aplastamiento, según los medios oficiales por culpa de unos cohetes, y según los presentes por culpa del hacinamiento que reinaba dentro del recinto, me ha recordado este otro episodio de hace unos años:

http://herel222.blogspot.com.es/2008/01/cuando-el-ayuntamiento-incumple-la.html

Un concierto navideño organizado por el Ayuntamiento de Madrid, donde se permitió sobrepasar el aforo colocando gente en pasillos y escaleras, obstruyendo el paso y haciendo imposible la evacuación... por las buenas. Fue de forma violenta como logramos abrirnos paso para salir de allí. La gente colocada en las vías de evacuación no se podía apenas mover, y lo que es más grave, tampoco quería hacerlo.

Venga que sí, ahora que criminalicen a quienes tiraron los cohetes como únicos culpables. El Ayuntamiento y sus amiguitos no cumplen la ley, y se van de rositas. Pero qué os voy a contar, nada nuevo...