lunes, 10 de diciembre de 2007

reflejos

Rápido de reflejos:
-¿Tienes prisas?
-Después de lo que ha pasado, ninguna.

Me sentía en todas partes y en ningún sitio, como si el mundo fuera una habitación de carreteras rodeadas de noche y farolas, donde no corre el tiempo, donde no importa decir una frase ahora o dos horas más tarde, muy tranquilo ya.

...

Lento de reflejos:
Un hombre de aspecto vagabundesco se intentaba colar en el supermercado con desparpajo, llevando tan sólo una botella de agua y contando la calderilla de céntimos que llevaba en una mano para pagarla.
La gente se indigna y animados unos a otros se ponen rechulitos indignados y le paran los pies.

Luego lo pensé: como era justo mi turno, le hubiese dicho "dame eso", hubiese añadido la botella a mi compra, y le hubiera hecho un corte de manga gigantesco a la gente. Poco precio por tan enorme placer.

Pero se me ocurrió tarde...

reesquiando

¡Hola!
Tras largos años de ausencia, regreso... indefinidamente ~=definitivamente.

Donde sí que estuve largos años ausente fue en las pistas de esquí. Pensaba que ya ni me iba a acordar de cómo se hacía, pero desde que me puse los esquís me sentí en mi salsa.

Muchas cosas han cambiado desde la última vez: los esquís de carving han reemplazado casi totalmente a los tradicionales rectos, lo cual es de agradecer, porque es mucho más fácil esquiar con ellos; y además, las tablas de snowboard han proliferado increiblemente, suenan como jets cuando pasan a tu lado, friccionando la nieve, produciendo un ruido más grave que los esquís. Al menos los oyes venir para evitar choques... no sé por qué, me parece mucho más peligroso engancharte con una tabla de esas que con otro esquiador.

En el tiempo hubo de todo: el primer día soleado, otro lloviendo (sí, esquiando lloviendo)... el más bonito fué el último en el que hubo un poco de todo: sol, viento y ráfagas de ventisca... y menos gente.

He redescubierto el esquí.

De nieve muy justitos, menos mal que había cañones de nieve artificial.

Confluencia de dos telesilla.


Las nubes corriendo a gran velocidad entre las cumbres, el tiempo cambia muy rápido en la montaña.

Las pistas más altas estaban mejor de nieve, en las más bajas había cada vez más calvas. De vez en cuando, caían preciosas avalanchas de ventisca, como si cientos de caballos descendieran al galope levantando olas de polvo de nieve tras ellos..


En medio de una ventisca rasante ascendiendo desde el valle, con la que podrías esquiar hacia arriba ;D
(la foto la hice protegido tras una caseta)

domingo, 18 de noviembre de 2007

cerrado

C,E R R A.D O .,.I N D E F I N I D A M E N T E
La razón es que se ha convertido en algo cotidiano, rutinario, diario... demasiado.
(dejo los comentarios en modo moderado)

sábado, 17 de noviembre de 2007

micrófonos ocultos

A veces me pregunto si los teléfonos móviles no se podrán activar en modo escucha a distancia, aunque estén apagados.
Esto supondría una red de espionaje bestial. Sería como tener micrófonos ocultos en cada rincón, en cada establecimiento, en cada hogar. Allí donde hubiera una persona con un teléfono móvil habría un micrófono oculto.

¿Cómo sabemos que nuestro móvil -aunque esté apagado- no está escuchando o filmando hacia donde apunte el objetivo de la cámara, y retransmitiendo vía satélite?

Se acabaron las escenas de las películas de espías en las que inspeccionando una habitación empiezan a encontrar micrófonos debajo de la mesa, en el interior de la lámpara... Ahora los espiados llevan el micrófono con ellos mismos, voluntaria e inocentemente.

Es curioso lo del móvil, se ha convertido en un aparato que al menos yo, llevo conmigo a todas partes. Aunque vaya apagado, abulta poco y nunca sabes cuándo lo vas a necesitar. Sirve para pedir auxilio, para poder encontrarte con la gente, para sacar una foto, como linterna, como GPS con el kit correspondiente, para recibir una llamada y decir que estás en la oficina muy ocupado cuando en verdad estás en lo alto de una montaña... y para cachar piñones ;)

viernes, 16 de noviembre de 2007

bordículos

En el parquecillo...
por la mañana están los vagabundos y sus bricks de vino de Don Simón, tumbados o sentados en los bancos dándole sol a sus narices rojas.
Por la tarde están los niños que acaban de salir del colegio jugando y corriendo con algarabía, con las mamás sentadas vigilando.
Por la noche están los chavales malotes que se sientan en el borde del respaldo de los bancos y ponen los pies en el asiento.

Yo también tenía esa forma de sentarme, y la tengo dependiendo de con quién me siente.

¿Razones? la más sencilla parece que es para no mancharse el culo de los pies que han puesto otros, o para más o menos estar a la altura de los que están en pie alrededor del banco si son muchos y no caben, o para poder usar el asiento como mesa... Pero yo creo que es más instintivo. Sentado en el borde tienes una mejor visión del horizonte y estás en mejor posición para saltar y repelir un ataque o huir. Tienes más maniobrabilidad porque estás a nada de ponerte en pie.
Desde luego, en un combate cuerpo a cuerpo tiene más ventaja el más alto o el que esté en la parte más alta de un terreno con desnivel.

El otro día pasaba por una calle y había dos niños que parecían estar intimidando a otro venido a menos. Confieso que no me atreví a intervenir -porque luego ante la policía tendría yo todas las de perder- aunque me hubiera gustado meterles dos hostias para invertir la situación. Me acordé de cuando era niño, y qué poca importancia dan los adultos a las "cosas de niños", uno está indefenso en una selva, te pueden estar pegando una paliza y nadie te salva, nadie te venga, no hay consecuencias para los que te la dieron. Pero en seguida, apareció un señor disparado como una flecha que también lo vió y se encaró con los abusones, no ví el final pues seguí mi camino. Por un lado me alegré, pero por otro pensé que la siguiente vez que pillaran por banda a ese niño le tendrían más rabia aún, y ese señor no estaría... quizá en el patio del colegio, o... a la salida te espero.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

casi lo pillo "in fragatti"

Más sobre el fuego ya que estamos.
Esto ocurrió hace varios años. Agosto, sobre las 4 de la tarde, con todo el sol y las chicharras pegando con fuerza, ¿a quién se le ocurre salir a dar una vuelta en bicicleta?... a mí.

Atravesado en la pista de tierra que seguía con mi bici me topé con coche ardiendo, y al otro lado un motorista que justo en ese momento arrancó y se alejó tras la cortina de fuego.

Pero tampoco sabía con certeza si ese motorista era el que había prendido el coche, es como si a continuación apareciese otra persona y viéndome a mí en el lugar dedujese que he sido yo. En cambio, si hubiera llegado unos minutos antes (si no me hubiese entretenido parando haciendo fotos) habría pillado in fragatti al culpable o los culpables.
El coche estaba resplandeciente por las zonas que aún no se habían quemado, como si lo hubieran metido en el túnel de lavado antes de abandonarlo allí, matrícula de Madrid de una serie del año 93 aproximadamente, y eso sí, le había quitado las ruedas.
Estaba claro que querían deshacerse de ese coche porque contendría huellas dactilares de los autores de un crimen. De hecho la hora estaba escogida alevosamente para no encontrar testigos. En Agosto poca gente hay fuera de su casa en las horas que más pega el sol.

Llamé por el móvil al 112 y me fueron pasando con varias personas para que les indicara la situación, tarea difícil porque estaba en el campo entre tres términos municipales y yo no me sabía la toponímia local. Les dije el triángulo de localidades, la carretera de acceso, y... "donde el humo" ¿tán difícil es localizar una nube de humo negruzco desde lo lejos? Se podría divisar desde cualquier punto alto de la lejanía.

En lo que tardaron en llegar los bomberos, unos 20 minutos, el fuego saltó uno de los petos de piedra que separan las fincas del camino y se empezó a proparagar por una dehesa, y entonces comenzó a aparecer gente de una urbanización próxima hacia la que iban el fuego y el humo empujados por el viento.

Afortunadamente no tuvo consecuencias demasiado graves, el fuego corrió rasante quemando hierba seca sin dar tiempo a que los troncos de las encinas prendieran. Al día de hoy no hay huella, pero me queda la duda de si se investigó y se descubrió algo sobre ese coche. La matrícula no estaba arrancada, luego o era una placa falsa o no fue el dueño legítimo quien lo dejó allí.

martes, 13 de noviembre de 2007

zona habilitada para barbacoas

Hace años me fuí con una amiga a hacer una paella en el campo en verano. Llegamos a Miraflores y preguntamos en el pueblo si había alguna zona habilitada, y nos indicaron una.
Efectivamente era una zona con mesitas de picnic y pedestales de piedra para hacer fuego. El problema... es que estaba en medio de un gran robledal hasta arriba de hojarasca: un polvorín. La única virtud del lugar es que tenía un manantial al lado y el pequeño embalse de Miraflores a un kilómetro. No había nadie más allí, pero nos pusimos a la tarea ya que habíamos venido con todos los cachivaches para hacer la paella.

Nos costó encender el fuego y a veces tenía mis dudas porque aquel lugar, repito, no era realmente muy adecuado para hacer fuego. En alguna ocasión las llamas casi tocaban las hojas de los árboles.

Pasó un todoterreno de la Guardia Civil, y yo ya me temía que nos iban a echar una bronca... pero echaron un vistazo sin bajarse del coche y prosiguieron.

En fín, estuvimos ahí como dos horas y media para hacer una paella minúscula, nos quedamos muy cortos de arroz y después de todo el trabajo supo a poco. Pero afortunadamente conseguimos no quemar el bosque.

Cuando nos disponemos a comer, de pronto aparece una excursión de niños y varios vienen corriendo hacia nosotros, y nos preguntan si les damos paella. ¡Y una leche! Si no tenemos casi ni para nosotros y llevamos todo el día aquí peleándonos con el fuego.

La última barbacoa que hice... en el campo.

decisiones en grupo

  • A: Yo digo que sí.
  • (conformista) B: Yo digo lo mismo que A.
  • (antagonista) C: Yo digo lo contrario que A
  • (ánimo de protagonismo) D: Yo digo que un sólo sí como dice A no es suficiente, serían necesarios más sís.
  • (complaciente) E: Yo estoy de acuerdo con todos.
  • (belicoso) F: Yo no estoy de acuerdo con nadie.
  • (demagogo, no se quiere mojar) G1: Yo digo que debemos analizar el tema y debatir con diálogo para alcanzar la mejor solución para todos con un espíritu claro de consenso y conciliación.
  • (obsesionado con lo suyo y le importa un carajo el resto) H: Yo digo que sí a mi huerta de boniatos.
  • (terjiversador) I: Puesto que todos estamos de acuerdo con el no...
  • (manipulador condicionador) J: Puesto que la opción inteligente es el no y la estúpida el sí, sólo un estúpido votaría sí. (Aunque en verdad, este personaje sería el primero en dar su opinión, antes de que fuera evidente la multiplicidad de criterios)
...
  • (demagogo a posteriori, el "ya lo decía yo") G2: Ya lo decía yo desde el principio: el sí de A tendría consecuencias nefastas...

lunes, 12 de noviembre de 2007

saludos

Hace unos meses me topé de paso con un rodaje en la calle: cámaras, camiones, actores y mirones. En esto que estaba allí un actor habitual de las teleseries, y va y me saluda. Y pienso -¿Y éste por qué me saluda?... estará saludando a alguien que está detrás - Le miro y no le digo nada.
Y al rato caigo en que no era ese actor, sino alguien a quien sí que conozco y que acabo de darme cuenta de que es clavao a ese actor, sólo que no tan delgado.

Hoy se gira al paso una señora de unos 60 por la calle y me saluda. Mirada rápida, no la conozco, pero lo dice tan convencida que la devuelvo el saludo con la boca pequeña, por pura inercia. En este caso, no hay sorpresa posterior: efectivamente, no conozco de nada a esa señora.

Luego está el Rompetechos del bar. Siempre le saludo, pero ni me ve ni se entera. Al rato me doy cuenta de que me está esperando con la mirada, hasta que se la devuelvo y entonces me suelta con ligero tonillo de sorna "Buenos días ¿eh?", en plan "a ver si saludamos al entrar ¿eh?, un poco de educación"...

¿por qué no te callas?

"¿Por qué no te callas?"
... qué frase tán útil.

jueves, 8 de noviembre de 2007

adivina la palabra

Xuntaletras propone un juego de adivinar palabras en gallego, pues yo pongo uno de adivinar palabras en Toyabamo (ideolengua). Cerrad los ojos, intentad visualizar el sonido y a ver qué os sugiere contrastándolo con las soluciones posibles.

Palabras:
  • esan
  • zizri
  • aru
  • fluj
  • ganu
  • loir
  • sîo [sjío]
Soluciones desordenadas:
  • mirada
  • dedo
  • sol
  • oscuridad
  • montaña
  • ruido de ambiente
  • veneno

frrrrrr-rrr-rrrr

Frrr-rrr-rrr-í-í-í-íiiiiii-o
El termómetro de Barajas marcaba cero grados sobre las 9:00.

Pero al igual que estos últimos días, el cielo está despejado, y en cuanto el sol alcance más altura, te puedes poner al sol mismamente en manga corta. Vaya que sí...
Sol, solito, caliéntame un poquito...

miércoles, 7 de noviembre de 2007

conductor infractor

Sigo dándole vueltas a temas escabrosos y de distopía.

Retrocedamos en el tiempo hasta un medievo dominado por la religión.
"Todos sois culpables, hijos del pecado, arderéis en el infierno, pero nosotros tenemos la salvación... y os la tendréis que ganar siendo fieles y mansos".
Asì se ganaban la vida y el status-quo los grandes profesionales de la religión. Viviendo a costa del terror y el sentimiento de culpabilidad de las gentes llanas.

Ahora vayamos a un futuro de ficción social. El que sea conductor será consciente de la de veces que incumple las limitaciones de velocidad. Sobre todo cuando estas limitaciones son muy bajas.
Los radares se suelen encontrar en las autopistas, rara vez nos van a pillar por ir a 50 en una zona residencial limitada a 20, aunque es fácil entrar incluso a más velocidad sin darnos cuenta si salimos de una vía rápida (sobre todo si no nos ponen "guardias muertos" para obligarnos a frenar).
Otro punto de infracción multitudinaria son los tramos de autopista donde de limitación de 120 se pasa a 90 durante un par de kilómetros. Casi no merece la pena reducir, o la gente reduce tarde.
Adelantamientos por la derecha cuando hay mucho tráfico (sin llegar a estar retenido)...

¿Qué pasaría si los propios vehículos incluyeran su propio GPS y caja de registro? Sería la misma idea de un Dios omnipresente que no se pierde ni uno solo de nuestros pecados. Esa caja registraría todas las infracciones que cometemos a lo largo de nuestra vida, e interpretadas estrictamente y acumulándolas podríamos perder todos los puntos del carnet o incluso ir a la cárcel.
Creo que aquí no se salvaría casi ningún conductor habitual y esto es lo interesante del asunto: lógicamente un gobierno no puede arremeter contra la mayor parte de su población, no daría abasto para un delito generalizado, pero sí que puede usar ese delito para machacar selectivamente a aquellos indivíduos que le resulten molestos, porque se opongan al régimen, porque supongan una competencia o porque protesten demasiado. Así mismo puede usar estos datos para realizar castigos aleatorios ejemplificantes para el resto de la población.

De este modo tenemos un Estado con libertad de expresión, pero un Estado que dispone de un mecanismo para quitar de en medio a quien use esa libertad de expresión de forma "inconveniente". Lógicamente nunca se le diría al sujeto ni a la opinión pública que se detiene a alguien por su actitud o sus ideas, sino porque es un delincuente: se ha revisado la caja de registro de su vehículo y en los últimos años ha acumulado una cantidad astronómica de infracciones (como si registran la caja de cualquier otro conductor). Esto le supondrá la ruina: le quitarán todo su dinero, embargarán sus bienes, se le destruirá su medio de vida... después de todo esto no es necesario enviarle a prisión, esa persona está acabada, en la calle y endeudada con el Estado.
Para aumentar el número de delincuentes, se estudiaría la colocación de las señales de velocidad en base a estudios estadísticos de probabilidad de infracción, creando numerosos puntos trampa donde de seguro la mayor parte de los conductores caerán. Así, todos pecadores, todos con algo que penar llegado el momento.

Es la misma base que en las religiones y las sectas radicales: eres un delincuente, te tenemos pillado... pero haremos la vista gorda si colaboras y acatas todo lo que te digamos.

Una especie de 1984 de Orwel donde unos pocos controlan a "unos" muchos. El arma de poder de los que controlan es que disponen de todos los datos de los que deben de obedecer y usan esos datos de forma selectiva para castigar a quien se niegue a aceptar el orden dictado.

El siguiente paso del proceso es directamente alterar esos datos a conveniencia. Como el vigilado no puede vigilar al que vigila, el que vigila puede tranquilamente insertar en la caja de resgistro de cada ciudadano todas las infracciones que necesite para quitar de en medio a la persona deseada. Si alguien intenta meterse por medio también será revisada su caja de registro (e incluso manipulada si es necesario) y hará compañía en la desgracia a su amigo.

Cuando te llega una multa con la foto y la velocidad marcada por el radar siempre te puedes preguntar: ¡y qué fácil sería para ellos, si se ponen de acuerdo, hacer figurar el numerito que les diera la gana! (aunque de momento no se ha dado el caso)