domingo, 28 de octubre de 2007

web 2.0

¿Qué el la web 2.0?

La web 2.0 no es una nueva tecnología, ni significa un antes y un después brusco.
Es simplemente una nueva forma de hacer las cosas de acuerdo con una inercia que está en marcha.

La web 2.0 no es más que un nombre que alguien propuso, gustó, y se extendió, para llamar al internet de hoy en día, donde la mayor parte del contenido admite intervención y aporte por parte de los lectores-usuarios, como contraste con el internet rígido de los inicios, donde las páginas simplemente proporcionaban información o datos que el usuario recogía, y como mucho podía enviar un email al autor.

Cosas como el formato blog que admite comentarios; perfiles personales que admiten agregar amigos y dejar mensajes; portales que permiten configurar la información que el usuario quiere ver al acceder (el tiempo, últimas noticias de Andorra, el chiste del día, amigos conectados, y el correo... por ejemplo), sitios que permiten ser notificado de las actualizaciones de una página web y así mismo visualizarla sin necesidad de acceder a ella... y hasta el tipo de publicidad que quieres que te muestren (aunque muchas veces eso lo deducen ellos en función de tus gustos, deducidos de los comentarios que haces y las páginas que visitas*)
Estas cosas forman parte de la "maniera" web 2.0

O así lo he entendido yo. Se admiten explicaciones mejores.

(*) Se han dado casos de estar por ejemplo intercambiando emails con tus amigos para planear un viaje a Tombuctú, y aparecer un banner en la web del correo con publicidad sobre viajes a Tombuctú.

chiste D&D

(Lo entenderán los que hayan jugado al rol alguna vez)

Esto es un guerrero semielfo de nivel 2 que se dispone a afeitarse por la mañana, se enjabona, procede con el cuchillo y ... muere ipso facto.

Entonces aparece el enano y dice:
¡¡ Mira que intentar afeitarse con la daga+20 !!

sábado, 27 de octubre de 2007

otoño

Arroyo cubierto de hojas, a lo "Renoir"

Las hojas de los chopos

Azafrán silvestre

Chopera ocreada

No sé qué especie es, pero tenía unos colores suculentos

Robles y enebros; y a lo lejos pinares

El sol se marcha

Y no podía dejar de meterme en algún agujero

Todas las imágenes han sido tomadas en Segovia.

lameculos póstumo

(pulsa sobre la imagen para verla más grande)

O... llevando la contraria hasta el final.

viernes, 26 de octubre de 2007

cinta adhesiva invisible

-Hola, quería un rollo de cinta adhesiva transparente.
...
-No, pero esta no es la que digo, quiero de esa que no se nota.
-Ah, la que quiere es la cinta adhesiva invisible.
-Sí, esa, la que no se ve.
-Pues aquí la tiene.
-¿Dónde?
-Es que es invisible, es un euro.
-Pues tome.
-¿Qué tome qué?
-Es que es un euro invisible.
-Ah, ¿quiere factura?... invisible.

esqueleto

Estaba viendo este video de Nino Bravo de principios de los años 70, cuando reconozco la zona de Madrid donde se grabó: es el Paseo de Recoletos, y al fondo se ve el esqueleto central de lo que serían las Torres de Colón: un núcleo fuerte de hormigón del que se irían colgando las plantas y las fachadas, desde arriba hasta abajo, al contrario de como se contruyen la mayoría de los edificios.

Escenas del vídeo de Nino Bravo, al fondo a la izquierda se ve claramente el "perchero" de una de las torres:


Las Torres de Colón en la actualidad:


tratando de recordar

Imagen: Groo o Groonan, de Sergio Aragonés
Proviene de una escena en la que Groo encuentra un collar de perro en su plato de comida. Tras una página buscando en lo más remoto de su cabeza de qué le suena ese collar, descubre que es el de su perro Ruferto. Se marcha desolado pensando que se lo ha comido.
Aunque por otro lado... estaba delicioso.

jueves, 25 de octubre de 2007

el poder del banquete

NOTA PREVIA:
La base principal de la teoría que viene a continuación no es mía, podéis leer más ampliamente las ideas desarrolladas aquí y aquí.
Ninguno de los dos enlaces corresponden al texto original que leí en su momento, pero es que fue hace más de un año y no sé si sabría reconocerlo habiendo tántas páginas que tocan el tema. En cualquier caso esto está desarrollado a partir de un resúmen que hice también hace tiempo sobre las ideas de ese texto.

El documento original explicaba cómo el origen de la civilización es parejo al desarrollo de ciertos tipos de cultivos, y de cómo la acumulación de alimentos hizo posible la aparición de sector terciario y los grandes países.


Las más grandes civilizaciones y ciudades han surgido gracias a la agricultura, pero no cualquier agricultura, sino la de aquellos vegetables que poseyendo unos valores nutricionales completos, además pudieran ser acumulados durante mucho tiempo sin pudrirse: el trigo, el arroz, el maíz, la caña de azucar, avena, centeno...
En torno al trigo crecieron las civilizaciones egipcias, mesopotámicas y europeas; con el arroz las orientales; y con el maíz las de América.

El tener una reserva de alimento para las épocas duras y de escasez es un aliciente para la concentración humana, la gente se congregaba en torno a estas reservas por la seguridad que proporcionaban, generando grandes ciudades que de otro modo serían imposibles. Si no hay reserva, no queda otra opción que la vida dispersa, la vida nómada en busca de la tierra fértil o de alimento, siendo inadecuadas grandes aglomeraciones que depredarían los recursos efímeros de un territorio en poco tiempo.

La idea inicial de los "impuestos" era que cada ciudadano aportase una pequeña parte de su cosecha a una reserva común para disponer de un depósito de emergencia comunitario. Dada la naturaleza jerárquica humana, quien se encargaba de recopilar el alimento terminaba adquiriendo poder y una posición por encima de los demás, hasta llegar a olvidar su verdadera función de guardián de los alimentos colectivos y disponer de ellos a su antojo como si fueran propios por derecho.
El que guarda los alimentos puede formar un séquito de privilegiados en torno a él, con derecho a más ración, que le ayudarán a mantener el poder.
De este modo un simple vigilante de la reserva común puede llegar a convertirse con el paso del tiempo en un señor feudal, en un faraón, en un emperador. Cuanta más comida almacena, más soldados puede reclutar y a más campesinos puede exigir el impuesto de trigo. Nuevamente más reserva y más soldados, más territorios bajo su dominio y más súbditos a los que reclamar impuestos.

Bajo este sistema, en muy poco tiempo, la existencia de una reserva de alimentos-riqueza permite que gran parte de la población ya no tenga que dedicarse a la agricultura o la ganadería para subsistir, con lo que pueden aparecer nuevas profesiones no productivas, esto es: el sector terciario: artesanos, constructores, soldados, pensadores, artistas, ociosos...
Lo que en un principio era una reserva común para equidistribuir se convierte en un tributo obligado para subvencionar a una especie de mafia: el jefe, el rey, la nobleza. Pero ya es demasiado tarde para el campesinado: gracias sus aportaciones, los jefes se han hecho tan poderosos y pueden pagar tantos soldados y armas, que la sublevación es complicada. Los soldados son fieles precisamente por la existencia de esa reserva, gracias a la cual no les faltará techo y comida aunque el pueblo se muera de hambre.
Además, los jefes y sus soldados tienen otra función: proteger las cosechas de saqueadores y de otros jefes vecinos.

Así van creciendo las ciudades, los imperios, y los campesinos van perdiendo la tierra y quedando atrapados entre varios frentes, sin posibilidad de huir a cultivar otras tierras que no sean de nadie, porque si no son de nadie es porque son improductivas o muy difíciles. Por ejemplo, en las montañas existía más probabilidad de que quedaran pequeñas tribus ajenas a los tributos de los Señores, tribus pequeñas y dispersas, porque la orografía y el clima de la montaña no ofrecen buenas condiciones para la siembra ni para alimentar a mucha gente en todas las estaciones.

Aquellos lugares del mundo que no disponían de un tipo de cultivo o alimento estable no podían acumular demasiado sin que se pudriese, y por tanto sus jefes no tenían tanta solvencia ni poder para subvencionar el sector terciario, ni para expandirse... se quedaron en jefecillos al tener el crecimiento limitado, y por tanto (nuevamente) permanecieron en un estado de civilización más primitivo, dedicada la mayor parte de la población a la obtención de recursos de subsistencia; como cazadores-recolectores errantes, nómadas; o en tribus de tamaño limitado por los recursos del entorno, en lucha con los pueblos limítrofes por esos mismos recursos escasos, o saqueando otros territorios en época de escasez.

La acumulación de reservas alimenticias se fue traduciendo en acumulación de dinero. El dinero tiene sentido cuando se puede intercambiar por algo valioso de lo que existen reservas. El dinero se cambiaba hasta no hace mucho por oro, porque todo el mundo sabía que el oro se podía cambiar en última instancia por comida.
Cuando la comida escasea el dinero empieza a valer cada vez menos, y si se acaba, si no hay reservas a la venta, directamente el dinero no vale nada. La gente se guarda su comida (quien la tenga) y no trueca los billetes ni el oro.

Afortunadamente, en los siglos recientes (pero no precisamente por las buenas, tuvieron que surgir movimientos obreros, protestas, y cortar alguna que otra cabeza) los jefes volvieron a recordar que los impuestos -las reservas que acumulaban- no les pertenecían a ellos: eran del pueblo y debían destinarse mismamente al pueblo.

Aun así, existe la corrupción, las malversaciones... pero digamos que al menos la mayor parte de lo que entra del pueblo vuelve a salir hacia el pueblo; no es tan escandaloso el atraco de los "guardianes de la reserva" como en otras épocas.

Para acabar, volviendo al tema de los alimentos: un banquete no es otra cosa que una ostentación de poder, y esto es extensible a todas las culturas, a todos los jefes y jefecillos por muy maltrecha que fuera su reserva. Ya desde la antigüedad, un jefe podía demostrar a otros jefes y a sus súbditos cuán poderoso era cuantas mayores cantidades de comida fuera capaz de servir. En este sentido se realizaban auténticos derroches por parte de la nobleza. En la edad media, por ejemplo, había banquetes que duraban tres días - sí, tres días nos contó la guía del castillo de Turku, en Finlandia, al pasar por la sala de banquetes- durante los cuales los invitados comían, vomitaban, se echaban a dormitar a ratos en cualquier rincón de la sala donde mismamente hacían sus necesidades, reincorporándose de nuevo al banquete contínuo sin importar si era de día o de noche: comer y beber sin parar. Y qué decir de las bacanales romanas, al menos estos fueron más higiénicos, vomitaban en lugares apartados...
En el medio oriente más tópicamente pero también en otras culturas, un hombre podía tener tantas esposas como fuera capaz de mantener, y los más pudientes: los sultanes, tenían harenes.
Mujeres, hijos, soldados, reinos... tenían que poder alimentarlos a todos para poder tenerlos en tan enorme número, y también tenían que demostrar a sus rivales que podían hacerlo.
Un gran banquete sería una demostración de fuerza disuasoria, sin necesidad de recurrir a una guerra, como también lo son otro tipo de ostentaciones y derroches: monumentos, fiestas...

Y un último apunte de todo esto: esta historia venía a mostrar de alguna forma que algunos grupos humanos, debido a la región geográfica en la que vivían y el tipo de cultivos de que disponían, se encontraban en mejores condiciones que otros para desarrollar el sector terciario: la posibilidad de acumular trigo, por ejemplo, descargaba a un significativo porcentaje de ciudadanos de las labores primarias de subsistencia y les otorgaba así tiempo para el estudio, la investigación; el desarrollo de la ciencia y las artes... muchas veces al servicio de la guerra, pues los que pagaban eran los jefes.

miércoles, 24 de octubre de 2007

recomposición aleatoria

¿Y si de pronto el mundo se congelara, se cortara en cachitos, dispersándose estos reordenándose aleatoriamente, y finalmente se descongelara todo de nuevo?

Cada trozo de tierra y cada persona recolocada en un lugar. El empresario y el terrateniente deberían recorrer el mundo entero para ubicar cada una de sus fábricas y fincas, el dinero de los bancos estaría mismamente disperso, y de todos modos no serviría de nada el papel-dinero sin estructuras estables que lo respalden.
Nadie podría saber cuál es su país porque el mapa de La Tierra y los continentes habría variado. No podríamos decir aquí estaba España, aquí China, esto es mío esto es tuyo...
Vecinos nuevos. Los dirigentes no tendrían ningún poder porque sus lameculos, sus ejércitos, sus fuerzas de seguridad y sus misiles estarían dispersos por el mundo; se encontrarían perdidos entre gente que o bien no les conoce o bien no les va a obedecer por las buenas.

¿Cuánto tardarían en alzarse nuevas jerarquías o en reclamar la antiguas lo que les pertenecía "por derecho"; nuevos ricos y nuevos pobres; nuevas fronteras; nuevas leyes y fueros, propiedades privadas, y fuerzas para imponer el "orden" y asegurar que a quien se ha hecho con una parte del mundo nadie que venga detrás -o que haya nacido después del reparto- se la quita?

¿Cuánto tardarían en atar unas con otras las islas flotantes para acumularlas, poseerlas y dominarlas, acabando con su libre deriva?

martes, 23 de octubre de 2007

pica pica el vampiro sobre la tela de una araña

Badabadum... badum... badumba dumbadero,
porque yo soy... yo soy... el vampiro negro
Mi madre es la momia, mi tío 'Frankinstein',
mi padre el hombre lobo, mi tía yo que sé.
Badabadum... badum...
Ésta es una canción que cantábamos en el autocar, en las excursiones extraescolares. Otras eran:
Un elefante, se balanceaba sobre la tela de una araa-aña,
como veía que no se caía, fue a llamar a otro elefaa-ante.
Dos elefantes...
(De la que surgió la versión deformada de "una alemana me la meneaba en una tienda de campaa-aña")
O la de:
[el niño que empieza la seguidilla]: ¡Rafa ròbó pan en la casa de San Juan!
[Rafa solo]: ¿quién yo?
[todos los niños a coro]: ¡Sí tú!
[Rafa solo]: Yo no fuí.
[todos los niños a coro]: ¡¿Entonces quién?!
[Rafa solo]: Guillermo.
[todos los niños a coro]: Guillermo ròbó pan en la casa de San Juan.
...
O la de Carrascal:
Carrascal, Carrascal, que bonita serenata,
Carrascal, Carrascal, que me está dando la lata...
[y ahora, por turnos, cada cual improvisaba una rima (aunque en la práctica se recitaba una ya aprendida) y cada verso se repetía a coro]
Una vieja seca seca,
seca seca se casó,
con un viejo seco seco,
y se sècaron los dooos...
Carrascal, Carrascal...
El castillo de mi pueblo,
el castillo de mi pueblo,
el castillo de mi pueblo,
en mi pueblo no hay castillooo...
[Incluso se podían reciclar versos de otras cancioncillas...]
Pican pican los mosquitos,
pican con gran disimulo,
unos pican en la cara,
y otros pican en el cu...
Carrascal, Carrascal...

Y otra que es muchísimo más antigua, de la época de mis padres (me la enseñó mi madre):
Un flecha en un campamento
[coro]: tch tch
Un flecha en un campamento
tch tch
En la cama se meó,
chibiribirí chibiribiró
en la cama se meó
[a partir de aquí omito los tch tch, los chiribiris y los bises]
Tan grande fue la meada,
que un barco allí naufragó.
Marineritos al agua,
salvad la tripulación.
[falta algo que no recuerdo]
El capitán como listo,
en un barril se metió.
El barril salió rodando,
contra una roca chocó.
El barril se hizo astillas,
y el capitán un chichón.
Ah, y no podían faltar las canciones dedicadas a las rivalidades entre ciudades, aunque de pequeños no éramos conscientes de tal rivalidad, las cantábamos tan alegremente:
Qué bonita es Barcelona,
vista desde un aeroplano,
ver caer 20 bombas sobre ella,
y dejarlo todo plano.
Una forma de educar piques personales de generación en generación.

Y esta otra, aprendida fonéticamente:
Al son de la son del gat,
una noia una noia,
al son de la son del gat,
una noia i un soldat.
En clase de lengua nos hicieron aprender alguna poesía en gallego que aún recuerdo de memoria (fonéticamente, con errores de seguro)...
Vexo Vigo vexo Cangas,
tamben vexo Redondela,

vexo Ponte de San Paio,
camino de miña terra.

o la de:
Adios rios adios montes,
adios regatos pequeños,
adios vista do meus soyos,
no se cuando nos veremos.

Miña terra miña terra,
terra donde meu crié,
hotiña qui quise tanto,
figueriños que planté.

Prados ríos arboredas,
pinares que movió vento,
campanillas timbradoiras,
casiña do meu convento.

Muiñodos castañares
noites claras dol luar

[estrofa que no recuerdoooo]
do igresiña do luar.

Ésta última de Rosalía de Castro me gusta, expresa el mismo sentimiento que "El viaje definitivo" de Juan Ramón Jiménez.
Y para echar a suertes:
En un café se rifa un pato, al que le toque el número 4: 1,2,3 y 4.
En un café se rifa un pez, al que le toque el número 3: 1,2 y 3.
En la casa de Pinocho, todos cuentan hasta 8: 1,2,3...

Y no sigo, que esto de recordar canciones envicia.
NOTA: Los versos correctos están en internet, pero no los voy a corregir.

lunes, 22 de octubre de 2007

cuando tú, yo...

Cuando tú sufres... yo sufro,
cuando tú lloras... yo lloro,
cuando tú te ríes... yo me río,
cuando tú caes... yo me río.
autor primigenio: ni idea

mareando el lenguaje

Un sentimiento que el tiempo borró / un sentimiento que borró el tiempo
¿Un sentimiento borró el tiempo o el tiempo borró un sentimiento?
En este caso el problema es que el pronombre relativo "que" reemplaza tanto a un sujeto como a un complemento directo, por tanto haría falta una marca adicional de complemento directo o de sujeto agente (ergativo) para hacer inequívoca la interpretación.
En el caso de nombres propios no hay confusión, ya que se añade la partícula "a" cuando este nombre actúa de complento directo (o indirecto). Ramón que borró el tiempo, el tiempo que borró A Ramón.

Ayer le ví corriendo
¿Le viste mientras tú corrías o cuando él corría?
Se puede expresar de una forma más inequívoca, pero hay que escribir más letras... ¡ntch!

¿No has comído?
En estos casos tengo mis dudas lógicas sobre cómo debería ser la interpretación correcta de la respuesta.
  • Sí -> sí he comido // sí no he comido, luego no he comido.
  • No -> no he comido // no no he comido, luego sí he comido.
En francés esto está solucionado: si es que no has comido respondes "non", y si sí has comido respondes "si". Sí, "si", y no "oui", que es el "sí" para el resto de los usos.
En castellano esos dos sís son exactamente iguales, y las interpretaciones correctas son las primeras, aunque no deja de ser mosqueante, una doble negación debería ser una afirmación en un lenguaje lógico (vale, los lenguajes humanos no son lógicos).

Otro caso parecido es:
"No he visto a nadie" o "No tengo nada" (*)
Nuevamente, si NO has visto a nadie, significa que has visto a alguien...
¿No es más lógico "no he visto a alguien" / "no tengo algo"... o "he visto a nadie" / "tengo nada"?

En catalán está mucho mejor la cosa: usa "res" que viene directamente del latín, significando "cosa, algo". Luego, ellos en lugar de decir "no hay nada" dicen "no hi ha res" (no hay algo)
El francés es también más correcto para decir "nadie", ya que "no hay nadie", por ejemplo, se diría "Il n'y a personne" (no hay persona)
En "no hay nada": "Il n'y a rien", tengo mis dudas, ya que existe otra palabra francesa para nada: "néant", y por tanto "rien" podría traducirse como "cosa mínima": no hay cosa mínima. Lo importante es que aparezca el concepto de cosa, de algo por pequeña que sea la entidad, para no contradecir a la negación.

Pero no lancemos vítores aún, el francés peca luego de incongruente con su doble negación, su "Il n'y a pas", aunque en el lenguaje informal no se pronuncia -y los muy informales ni la escriben- la primera de las negaciones:
  • formal-> Je ne suis pas (yo no soy)
  • informal-> Je suis pas (yo no soy)
  • incorrectísimo-> Je ne suis ... ¡¡¡PAAAAs!!! (tortazo en la cara y cate)
Otro tema diferente: las palabras que compartimos del latín pero que en un idioma han perdido uso o se han degradado o especializado mientras que en el otro se han impuesto.
  • Hablar, en francés es "parler", pero también tenemos restos de "parlar" en parlabras... digo en palabras... como parlanchín o parlamento.
  • "Prendre" en castellano es "coger" (salvo donde coger es una guarrerida y se dice "tomar"), pero tenemos prendrer... digo prender... que también significa coger, aunque su significado se ha restringido a una forma específica de coger, o ha quedado en palabras como prenda (en este caso la ropa es la que nos "coge") o prendarse (quedarse cogido a algo o a alguien). Por cierto, hacer mucho que no la oigo, debe de ser una palabra en desuso y en peligro de extinción, habiendo sido sustituída por pillarse. Por tanto, propongo una campaña de reanimación de "prendarse", a partir de ahora nada de decir "pillarse", "colarse", "encoñarse"... hasta que esa palabra vuelva a respirar.
  • "Mettre" se usa muchísimo en francés donde nosotros usamos poner, y a veces -también- donde usamos metrer... digo meter. En mi corta experiencia con el idioma, estoy empezando a pensar que "mettre" es una especie de muletilla de lenguaje pobre que vale casi para cualquier acción, se puede "mettrear" cualquier cosa en lugar de usar otro verbo más preciso. Aunque si nos ponemos así, en castellano casi que ocurre lo mismo con poner.
  • "Tête", cabeza, la letra E con el tejadillo (^) significa que antes hubo ahí una ese que en algún momento se perdió (los franceses son muy aficionados a dejar de pronunciar letras, lo' andaluce' ze quedan corto' a zu lao), por tanto tenemos: "teste", como testa. Esta palabra sigue siendo válida, pero nadie dice "me duele la testa" (salvo en literatura antigua o expresiones antojosas), sino "...la cabeza". En cambio, seguimos diciendo testa muy a nuestro pesar en palabras derivadas como testarudo.
Éste sería un tema de conversación interesante que no tendría fin...

(*) No obstante, si nos remontamos a los orígenes de las palabras "nadie" y "nada", resulta que "no hay nada" sí que parte de una expresión lógica.
Nada y Nadie provienen del latín natus: nacer, nacido.
Por tanto:
no hay nada-> no hay nacido, no hay algo que exista (pues no ha nacido)
no hay nadie->no hay nacido, no hay alguien que haya nacido.
Con el paso del tiempo evolucionaron a un significado opuesto, pero esa estructura se conservó.
En inglés tampoco existe doble negación:
There's nothing o there isn't anything -> hay nada o no hay algo.
There's nobody o there isn't anybody-> hay nadie o no hay alguien.
Sospecho que si analizáramos más idiomas, seguirían saliendo estructuras lógicas por mayoría absoluta, siendo lo del castellano una particularidad originada por estructuras sintácticas mantenidas dentro de las cuales han quedado residualmente términos que han mutado el significado.