-El otro día te ví en la tele - te dicen con cierta simpatía y admiración. Y es que, salir en la tele produce ese efecto: te hace más importante... durante una semana como mucho.
Sal un día y tus vecinos te comentarán que te han visto con una sincera sonrisa, orgullosos de que seas su vecino.
Sal dos día en la tele y querrán que seas el presidente de la comunidad.
Sal tres y recibirás cartas de amor de admiradores desconocidos.
Sal cuatro y hasta puedes plantearte grabar un disco gracias a tu popularidad. Hay un mundo entre ser un "Fulano" o un "Fulano el que sale en la tele".
También hay gente que se hace popular -de forma sectorial- por salir en Youtube cuando el vídeo se propaga entre blogs o foros. Pero no es lo mismo; en todo caso es lo mismo cuando acaba repercutiendo en la tele, y ya sí: "El otro día sacaron tu vídeo de Youtube en la tele".
Te querrán llevar a fiestas para dar categoría, y te presentarán como "Este es mi amigo Fulano, sale en la tele".
Los grandes medios te permiten llegar a un gran público, situarte por un momento en la posición de alguien importante con millones de ojos pendientes de tus gestos, tus palabras, tus reacciones. Y no es de extrañar que haya gente adicta a la fama, adicta a salir en la tele buscando lucirse en el prime-time. Es un medio de vida, de poder, alimento para el ego y relleno para la cartera.
Para alguien de a pié que busca salir en la tele, existen tres niveles:
1. Nivel Básico: ser entrevistado por la calle o filmado casualmente.En cada ciudad hay unas zonas más propicias que otras para que ocurra el encuentro. En el caso de Madrid, están la Calle Preciados y Plaza Castilla. Empieza a andar en círculos por ahí una mañana y no tardará en aparecer un guasón de Caiga Quien Caiga para hacerte una pregunta chorra, un entrevistador recién salido de la facultad de periodismo para algún canal nuevo, o los de Telemadrid que te preguntarán SI SABÍAS que la baldosa que estás pisando en esos momentos ha sido declarada recientemente patrimonio castizo de la humanidad... y deberás contestar que no, para quedar bien, pues el presentador habrá comenzado el reportaje con "Muy poca gente sabe que..."
Luego están los que lo flipan, da la casualidad de que han sido testigos de algo, y por primera vez en su aburrida vida tienen a millones de personas como público potencial al otro lado de una cámara. La oportunidad de contar su gran odisea.
- En directo para la CMM desde el lugar de los hechos, tenemos aquí al señor Tom Mcgruña, testigo de los mismos...
- Sí, yo estaba presente cuando se produjo el tiroteo, desde el principio al final, lo ví todo muy bien. Me encontraba en el porche del jardín con mi esposa Helen. Cuando sonó el primer disparo, en ese mismo instante yo prepabara el bote de los gusanos para ir a pescar, y lo pude escuchar muy claramente. Dios mío, Tom, acabas de escuchar un disparo, me dije.
Y es que desde el primer momento supe que aquello era un disparo. Cuando estalló el segundo, mi esposa Helen estaba arrancando la motosierra para podar los rosales. Dios mío, Tom, eso ha sido un segundo disparo, dijo, y yo pensé que tenía razón, sin duda era un segundo disparo, pues el dos viene después del uno. En ese sentido no nos quedó ninguna duda, ambos estábamos de acuerdo.
Entonces supe que tenía que hacer algo, y llamé al cheriff. "Robert, lo he visto con mis propios ojos, ¡tienes que hacer algo!" le dije al cheriff. "No te preocupes, lo haré." eso es lo que me dijo, sí, así fue.
Cuando la noticia es de poca monta, estos personajillos anónimos tienen más espacio para contar sus aventuras y enrollarse. Si la noticia es altamente relevante, serán los propios periodistas quienes chuparán toda la cámara que puedan, narrando y dirigiendo ellos mismos las declaraciones recogidas.
2. Nivel Medio: participar puntualmente en algún concurso o programa de intimidades.Fama efímera, críticas si lo haces mal, y a los eventuales que te recordarán que saliste en la tele, se unirán los que te recordarán también los milloncejos que ganaste en el concurso y ... ejem ejem.
3. Nivel avanzado: el reality show.El grado máximo, pasamos del "El otro día salió Fulanita en la tele" al "Fulanita SALE en la tele". Esto te brinda la pasarela hacia el mundo de
LOS QUE VIVEN DEL CUENTO.
Los que viven de la tele o los que están donde están gracias a la promoción que han tenido a través de televisión, radio, o medios de gran audiencia...
Chupar cámara es tan
importante para el político como para el que vive de opinar o lucir su cuerpo. Tienen que mantener su careto en las portadas, de actualidad, como sea, si no quieren perder caché... o hasta desaparecer en el olvido de los amores fugaces de usar y tirar. Viven de eso: de estar presentes entre los pensamientos del potencial público, que les votará o comprará sus productos precisamente porque llegado el momento, les distinguirá a ellos por encima de otros potenciales competidores desconocidos.
Los que viven del cuento lucharán por permanecer en tu cabeza bombardeándote con fotos suyas en miles poses, pegadas en carteles en las calles, en las revistas, en internet; apariciones en programas de televisión, en galas, fiestas, premios, actos benéficos, escándalos; radiaciones de sus canciones insistentemente en las cadenas compradas. Está en juego su status quo y el de las empresas y colgajos que chupan también de ese producto mediático.
Puedes vender miles de boñigas si llamas a millones de puertas. La publicidad se basa en tocar los mismos mecanismos humanos del enamoramiento y el encariñamiento: insistencia, preferencia y contagio. Dentro de un porcentaje fijo de éxito, a mayor público alcanzado mayor relevancia, mayor número de afectados. Además, los gustos y las valoraciones son muy contagiosas, por lo que los afectados a su vez, harán luego eco propagando sus gustos allá donde vayan, haciendo publicidad gratuíta y ampliando la longitud de onda de la propaganda. El liderazgo muchas veces se acepta a la simple vista del número de seguidores o de la repercusión en los medios.