sábado, 20 de octubre de 2007

el pueblo de los animales

Los humanos se refugiaban en el interior de sus hogares, en plena hora del almuerzo y de la modorra, abandonando sus quehaceres sin preocuparse de cerrar las puertas, sin temor a ladrones o intrusos. Quedando las calles del pueblo desiertas y sumidas en un silencio soleado y agradable. El chorrito de agua de un manantial burbujeaba nítidamente. Un decorado de tiempo detenido, sin actores, sin movimiento.

Y entonces, los animales usurparon al puesto de los humanos.

El señor gallo vigilaba la calle a través de la ventana del segundo piso, agitando su pequeña cabeza espasmódicamente en todas las direcciones, como un guiñol, realizando todo tipo de muecas.
-¡Usted! qué hace delante de mi casa.
-Estoy explorando el pueblo.
-Pues arree, que no me agradan los extraños merodeando.

El enorme mastín empezó a la ladrar repentinamte desde el interior olfateándome al cruzar por delante de su casa. Se adivinaba su carrera frenética al otro lado de los muros, escudriñando a ratos entre ventanucos entreabiertos, hasta que encontró uno abierto del todo por el que pudo asomar su busto, y ya se calmó y dejó de ladrar. Allí permaneció con una pose digna y nobiliaria, enmarcado como un divino Luis XIV.

Los patos, bien cebados, descansaban en la orilla sombreada después del baño, atusándose las plumas y despreocupados por mi presencia, al igual que los pajarillos al cobijo de las ramas de los árboles.

El pequeño caniche salió escopetado cuando atravesé su calle. Ladrando amenazadoramente, inquieto como una rata cabreada, intentando parecer fiero y temible, y sin poder dismimular sus ojitos lastimosos cuando le enfrenté la mirada, no me hagas daño por favor.

Una pequeña lagartija se escabuyó a mi paso.

Por encima de los tejados del pueblo, en los prados altos pastaban los caballos, y por encima de ellos, desde los bastiones más altos, proyectaban sus sombras las alas de los buitres.

La mayor parte de la presencia humana se concentraba en un espacio lineal en la pared Este del desfiladero: los hilos de autopista que perforan paredes de roca y salvan vacíos, por los que discurren los humanos metidos en cajitas a gran velocidad. Pero abajo, en el pueblo hundido en el valle, por debajo de las carreteras principales y su paquete de zonas de servicio, no se nota la velocidad.

jueves, 18 de octubre de 2007

carta de ajuste

Antes la televisión no emitía las 24 horas. Sobre las 12 se terminaba la emisión del día, y no volvería hasta la mañana siguiente. Despedida y cierre, bandera, himno nacional, álbum de fotos de los reyes, y carta de ajuste.
Carta de ajuste. De pequeño no me paré a analizar el por qué de la palabra Carta-de-Ajuste, se llamaba así y punto. Como tampoco intenté desglosar la palabra coche en co y ché a ver si quería decir algo más. Carta de Ajuste significaba para mí "Esa composición de colores que aparece en la tele para indicar que no hay emisión", y estaba memorizada como una sola palabra: cartadeajuste, como una unidad de significado.
Pasó mucho tiempo hasta que me dió por "leer" lo que realmente quería decir la frase que había dentro de esa palabra. ¡Anda! dice para lo que sirve: no para indicar que no hay emisión, sino para ajustar la imagen y los colores en los momentos en los que no hay emisión.
Obvio, pero es que ni lo había leído: esa frase estaba oculta dentro de una palabra compuesta de tres palabras que yo había memorizado como una sola.

Conforme maduras, lo que aprendes pasa por un filtro crítico y analítico creciente que va más allá de la causa efecto (por qué... y por qué... y por qué). Acumulas más saber y experiencias, y eso te permite buscar relaciones, influencias, incongruencias, derivar, integrar, dudar, contrastar...

Pero en los conceptos primeros memorizados durante la niñez - durante una etapa de gran capacidad de asimilación directa pero poca experiencia para el análisis crítico- uno puede arrastrar pequeños errores de base aún sin detectar, matices obvios sin ver. Porque no son importantes... o porque aun viviendo con algunos conceptos defectuosos e inexactos en la base podemos desenvolvernos sin problemas en un mundo defectuoso e inexacto.

miércoles, 17 de octubre de 2007

protagonistas

-El otro día te ví en la tele - te dicen con cierta simpatía y admiración. Y es que, salir en la tele produce ese efecto: te hace más importante... durante una semana como mucho.

Sal un día y tus vecinos te comentarán que te han visto con una sincera sonrisa, orgullosos de que seas su vecino.
Sal dos día en la tele y querrán que seas el presidente de la comunidad.
Sal tres y recibirás cartas de amor de admiradores desconocidos.
Sal cuatro y hasta puedes plantearte grabar un disco gracias a tu popularidad. Hay un mundo entre ser un "Fulano" o un "Fulano el que sale en la tele".

También hay gente que se hace popular -de forma sectorial- por salir en Youtube cuando el vídeo se propaga entre blogs o foros. Pero no es lo mismo; en todo caso es lo mismo cuando acaba repercutiendo en la tele, y ya sí: "El otro día sacaron tu vídeo de Youtube en la tele".
Te querrán llevar a fiestas para dar categoría, y te presentarán como "Este es mi amigo Fulano, sale en la tele".

Los grandes medios te permiten llegar a un gran público, situarte por un momento en la posición de alguien importante con millones de ojos pendientes de tus gestos, tus palabras, tus reacciones. Y no es de extrañar que haya gente adicta a la fama, adicta a salir en la tele buscando lucirse en el prime-time. Es un medio de vida, de poder, alimento para el ego y relleno para la cartera.

Para alguien de a pié que busca salir en la tele, existen tres niveles:
1. Nivel Básico: ser entrevistado por la calle o filmado casualmente.
En cada ciudad hay unas zonas más propicias que otras para que ocurra el encuentro. En el caso de Madrid, están la Calle Preciados y Plaza Castilla. Empieza a andar en círculos por ahí una mañana y no tardará en aparecer un guasón de Caiga Quien Caiga para hacerte una pregunta chorra, un entrevistador recién salido de la facultad de periodismo para algún canal nuevo, o los de Telemadrid que te preguntarán SI SABÍAS que la baldosa que estás pisando en esos momentos ha sido declarada recientemente patrimonio castizo de la humanidad... y deberás contestar que no, para quedar bien, pues el presentador habrá comenzado el reportaje con "Muy poca gente sabe que..."

Luego están los que lo flipan, da la casualidad de que han sido testigos de algo, y por primera vez en su aburrida vida tienen a millones de personas como público potencial al otro lado de una cámara. La oportunidad de contar su gran odisea.
- En directo para la CMM desde el lugar de los hechos, tenemos aquí al señor Tom Mcgruña, testigo de los mismos...
- Sí, yo estaba presente cuando se produjo el tiroteo, desde el principio al final, lo ví todo muy bien. Me encontraba en el porche del jardín con mi esposa Helen. Cuando sonó el primer disparo, en ese mismo instante yo prepabara el bote de los gusanos para ir a pescar, y lo pude escuchar muy claramente. Dios mío, Tom, acabas de escuchar un disparo, me dije.
Y es que desde el primer momento supe que aquello era un disparo. Cuando estalló el segundo, mi esposa Helen estaba arrancando la motosierra para podar los rosales. Dios mío, Tom, eso ha sido un segundo disparo, dijo, y yo pensé que tenía razón, sin duda era un segundo disparo, pues el dos viene después del uno. En ese sentido no nos quedó ninguna duda, ambos estábamos de acuerdo.
Entonces supe que tenía que hacer algo, y llamé al cheriff. "Robert, lo he visto con mis propios ojos, ¡tienes que hacer algo!" le dije al cheriff. "No te preocupes, lo haré." eso es lo que me dijo, sí, así fue.
Cuando la noticia es de poca monta, estos personajillos anónimos tienen más espacio para contar sus aventuras y enrollarse. Si la noticia es altamente relevante, serán los propios periodistas quienes chuparán toda la cámara que puedan, narrando y dirigiendo ellos mismos las declaraciones recogidas.

2. Nivel Medio: participar puntualmente en algún concurso o programa de intimidades.
Fama efímera, críticas si lo haces mal, y a los eventuales que te recordarán que saliste en la tele, se unirán los que te recordarán también los milloncejos que ganaste en el concurso y ... ejem ejem.

3. Nivel avanzado: el reality show.
El grado máximo, pasamos del "El otro día salió Fulanita en la tele" al "Fulanita SALE en la tele". Esto te brinda la pasarela hacia el mundo de LOS QUE VIVEN DEL CUENTO.

Los que viven de la tele o los que están donde están gracias a la promoción que han tenido a través de televisión, radio, o medios de gran audiencia...
Chupar cámara es tan importante para el político como para el que vive de opinar o lucir su cuerpo. Tienen que mantener su careto en las portadas, de actualidad, como sea, si no quieren perder caché... o hasta desaparecer en el olvido de los amores fugaces de usar y tirar. Viven de eso: de estar presentes entre los pensamientos del potencial público, que les votará o comprará sus productos precisamente porque llegado el momento, les distinguirá a ellos por encima de otros potenciales competidores desconocidos.

Los que viven del cuento lucharán por permanecer en tu cabeza bombardeándote con fotos suyas en miles poses, pegadas en carteles en las calles, en las revistas, en internet; apariciones en programas de televisión, en galas, fiestas, premios, actos benéficos, escándalos; radiaciones de sus canciones insistentemente en las cadenas compradas. Está en juego su status quo y el de las empresas y colgajos que chupan también de ese producto mediático.

Puedes vender miles de boñigas si llamas a millones de puertas. La publicidad se basa en tocar los mismos mecanismos humanos del enamoramiento y el encariñamiento: insistencia, preferencia y contagio. Dentro de un porcentaje fijo de éxito, a mayor público alcanzado mayor relevancia, mayor número de afectados. Además, los gustos y las valoraciones son muy contagiosas, por lo que los afectados a su vez, harán luego eco propagando sus gustos allá donde vayan, haciendo publicidad gratuíta y ampliando la longitud de onda de la propaganda. El liderazgo muchas veces se acepta a la simple vista del número de seguidores o de la repercusión en los medios.

martes, 16 de octubre de 2007

???

On parle français... pero sobre todo w...
En la boca tengo una gamba... o algo parecido.
Baobabs.

lunes, 15 de octubre de 2007

los nómoros

-¿podróo contor hosto ol nómoro dooz?
-Volo.
0: no
1: solo
2: dos
3: dos con otro
4: dos por dos
5: dos por dos con otro
6: dos por dos con otros dos
7: con otro son ocho
8: ocho
9: ocho con otro
10: ocho con otros dos

jueves, 11 de octubre de 2007

ruleta rusa

Me dispongo a atravesar un cruce por el que no es la primera vez que paso: por la calle estrecha de la derecha no viene nadie; por la de la izquierda del otro lado tampoco baja nadie; por la principal, al frente, los coches están detenidos con el semáforo en rojo. Para atajar, en lugar de hacer la "L" para llegar a la esquina opuesta, atravieso corriendo en diagonal. Antes de llegar al otro lado siento un escalofrío. Mi subconsciente me dice que algo falla.

La calle principal era de doble sentido y se me olvidó mirar hacia atrás. Vuelvo la cabeza entonces y compruebo que en el otro sentido el disco estaba abierto, y que de hecho venían coches, sólo que casualmente no pasó ninguno cuando yo atravesaba ese carril. Me siento roto aunque siga ileso, he hecho una ruleta rusa involuntaria, me he jugado la integridad física. Aunque no haya pasado nada, la historia hubiera sido diferente si otro número hubiese salido en el sorteo.

Es una sensación desagradable que te deja helado, ser consciente de que la diferencia entre seguir ileso o ser atropellado no ha dependido de tí sino del azar.

miércoles, 10 de octubre de 2007

peaso fiesta

Una joven inglesa de 17 años, aprovechó que sus padres estaban de viaje para organizar una fiesta en su casa. La chica puso un mensaje en MySpace para anunciarlo, prometiendo sexo y alcohol.
Se presentaron 60 personas y le destrozaron la casa.
El caso es que hace tiempo me abrí una cuenta en Myspace, casi obligado para poder entrar en el blog de cierta persona, que se buscó la forma más retorcida de hacerlo, con lo fácil que es abrir un blog normal y corriente, accesible... Por lo demás, apenas lo he usado, aunque últimamente he estado trasteando más: hay apuntada más gente que conozco, he tuneado mi perfil... un pequeño paso, pero sigo siendo un asocial.

Me da que el crecimiento de la red social en estos espacios es vertiginoso, mucho más rápido que en los blogs, dado que están enfocados precisamente hacia eso: lo personal y el hacer contactos.

Los perfiles de Myspace están planteados como una especie de fichas personales para poner tus características cual página de contactos, tus fotos (la gente pone básicamente fotos personales, no es en plan artístico o documental como Flickr), tus videos, tu currículum, y un blog si quieres. En algunos casos estos datos son privados y sólo están disponibles para los amigos. No sé si la gente conoce a todos sus contactos, o por el hecho de que los contactos se denominan "amigos" los toman como amigos.

La cuestión es si las 60 personas que invitó esa chica a su casa eran amigos o contactos.

Pero da igual, yo no organizaría una fiesta en mi casa con alcohol de por medio, da igual que sean amigos: un amigo borracho y al cobijo de la manada puede ser tan cerdo o más que un desconocido borracho. Si acaso si son poquitos, que quepan en la misma habitación para controlarlos y los pueda echar con la ayuda de un palo en cuanto no me guste el ambiente, pero 60... a ver cómo le dices a 60 personas ebrias que se tienen que ir o que por favor dejen de prender fuego a los sillones.



martes, 9 de octubre de 2007

hamburguesa


[TITITUTITITUTITUTI... puuu....puuu]

-Franquicia Ficticia de Hamburguesas, dígame.

-Hola, resulta que tengo un blog y voy a hacer un artículo sobre hamburguesas mencionado su marca, y haciendo por tanto publicidad subliminal indirecta. Querría saber cuánto me podrían pagar por el artículo, incluso podría omitir algunas partes escabrosas...

-¿Cuántas visitas al mes tiene su blog?

-Pues...

[CLONK]

...

[McTUTUTITITUTUTITUTI... Mcpuuu... Mcpuuu...]

-McFranquicia McFicticia de McHamburguesas, dígame.

-Buenas, resulta que tengo un blog y voy a hacer un artículo sobre hamburguesas. Acabo de hablar con la franquicia ficticia rival y me ofrecen 6.000 Euros por hablar mejor de su marca. Querría saber cuánto están dispuestos a ofrecerme ustedes.

[CLONK]

Corrían los años ochetaymuchos cuando me tomé mi primera hamburguesa en un bar de Guadarrama. Luego descubrí otro sitio, también en Guadarrama, donde hacían las hamburguesas más deliciosas que recuerdo. Era un Pub situado en un enorme y horrible edificio en las afueras del casco, entre la carretera del Puerto de los Leones y la de La Jarosa, al lado de las urbanizaciones. Un lugar un poco desolador al ser un fondo de saco de espaldas a todo. Los pocos locales comerciales abiertos del feo edificio fueron cerrando, incluído este Pub. Sin duda era más agradable salir por las calles del pueblo, más animadas.
Recuerdo la mayonesa en gran cantidad rebosando entre la lechuga y contribuyendo de forma importante al aroma; los aros de cebolla grandes; las rodajas de tomate también grandes y sabrosas.
Nunca conseguía comérmela de una pieza, sin que se me cayera el relleno o se me descuajaringara el pan, ni sin pringarme, gastando servilletas a destajo. La servían en un plato acompañada con patatas fritas onduladas que terminaba mojando en los restos de mayonesa y lechuga caídos; y es una costumbre que conservo: patatas fritas mezcladas con los restos de la hamburguesa, aunque ahora, quizá porque tengo las manos más grandes, quizá porque las hamburguesas son más compactas, se me cae menos, y tengo que dejar caer cosas adrede.

Más hamburguesas de mi vida son las "ascohamburguesas", que son aquellas elaboradas en bares o puestos de horario nocturno, atiborrada la barra de adolescentes con intención de introducir algo masticable en la tripa encharcada de calimocho: hamburguesas, perritos o sandwichs. Normalmente, tras pedir salías a la calle escopetado a comer, porque era difícil pillar uno de los pocos sitios que hubiese dentro (si había). Eran hamburguesas hechas a toda velocidad y con las manos sucias, así como las proporciones eran un tanto aleatorias: un puñado de lechuga; un chorretón de mayonesa; un chorretón de ketchup; lo que cayera y no necesariamente centrado sobre el pan; servilleta de contención de desprendimientos y a volar. Alguna de éstas me sentó fatal, aunque tendría más que ver la bebida previa.

Luego están las franquicias de comida rápida: Burguer King y McDonalds, con sus hamburguesas estrella: El Whopper y el Big Mac. No los frecuento, pero cuando surge me gustan... por pura gula, a sabiendas de que no son comidas nutritivas, por mucho colorido y caritas sanas que pongan en la publicidad.

El caso es que las hamburguesas hechas en casa no sabían igual, demasiado finas. Les faltaba un algo, un toquecillo guarrindongo. Hasta que descubrí:



Como decía algún comercial "El secreto está en la salsa"
De momento conozco dos:
-La primera es una salsa de color blanco amarillento, alemana, de importación. De hecho, no tiene ni etiqueta en español, salvo una pegatina superpuesta muy sencilla que indica lo que contiene ese bote, porque lo de swachumsbinderhunderwiebërmannen como que lo entiende poca gente. El punto negativo es que sólo me consta que la vendan en la sección supermercado de unos famosos grandes almacenes. Esta salsa le da a la hamburguesa un toque que está entre burguerking y ascohamburguesa.
-La segunda es la salsa Calvé Burguer, de color rosa-carne, que imita a la perfeción la salsa de los Big Mac, y le da a la hamburguesa ese toque tan... ese olor que emana de la caja del Big Mac incluso antes de que la abras. Hace que los ingredientes se saboreen al únisono como uno solo, como en un buen guiso, y no por separado.
Supongo que habrá muchas más marcas que comercialicen salsas "burguer", continuaré explorando en el futuro.

Receta de la hamburguesa:
NOTA: Antes entrar al tajo hay que poner ésta canción.
(De abajo a arriba, empezando por el pan inferior)
  1. Capa de mayonesa (o mahonesa, la pronunciación no altera el sabor).
  2. Capa de lechuga pegada a la mayonesa (para que no se caiga).
  3. Cebolla cortada en aros y ligeramente frita.
  4. Dos rodajas de tomate rojo cortado fino con el cuchillo ese afilado que anunciaba un chino en la teletienda.
  5. Ketchup.
  6. El OVNI de carne picada recién sacado de la sartén para que esté muy caliente y esparza el calor al resto de los ingredientes.
  7. La salsa para hamburguesa untada en la tapa.
  8. Cerrar, apretar fuerte, y moder.
Ingredientes opcionales para hacer la torre más alta e inestable:
Queso, mostaza, huevo frito, beicon-bacon, pepinillos, arroz...

Para hacer una hamburguesa que sepa a Burguerking, echa mucha mayonesa y usa pan grande. Para que sepa a McDonalds, usa pan pequeño, pon un trozo de carne minúsculo y escatima en el resto de los ingredientes; compensa luego echando más salsa, ketchup y mostaza.

velocidad versus seguridad

...Este estudio demostró que los usuarios encuentran algunas dificultades para percibir la mayoría de la información dada antes y dentro del túnel. No ajustan inmediatamente su comportamiento de conducción al entorno específico del túnel. Primero, concentran su atención para alcanzar la máxima velocidad autorizada. Luego, se dedican a ajustar la distancia con el vehículo delantero, sin comprender el dispositivo específico dedicado a ayudarles a medir la distancia. Cualquiera que sea el túnel, es solamente en el segundo tercio del túnel que los usuarios prestan atención a la infraestructura del túnel, al comenzar a notar las señales, las salidas de emergencia, los extintores y otros dispositivos de seguridad.

El estudio anterior forma parte de un proyecto francés de seguridad en túneles, pero refleja algo que creo que se puede generalizar a autopistas y a trayectos largos: el conductor está más pendiente de alcanzar la velocidad máxima a la que puede ir sin ser multado -de que la aguja se mantenga en el límite o ligeramente por encima, nunca por debajo- que de las señales de tráfico o los peligros de la vía.
Esto no significa que no atienda a las señales ni a la carretera, sino que de entre todas las indicaciones e informaciones de las que dispone, prioriza las que le permiten alcanzar más velocidad sobre las que repercuten en la seguridad.

Por ejemplo, cuando vamos por un trayecto de velocidad máxima permitida de 120, y de pronto aparece una señal de velocidad recomendada (no obligatoria) de 100 ¿quién suelta el acelerador?


lunes, 8 de octubre de 2007

salamanta can la a

Craa qa sa hablasa salamanta can ana vacal: la a, ma antandaráaas san macha prablama, i li mismi si hiblisi tidi il riti kin li i.

El caso es que, pronunciando el castellano sólamente con la a y la boca en posición abierta - sobre todo para las consonantes- me suena a catalán.

oOo
Letras con más frecuencia de aparición estadísticamente en inglés, francés, alemán y castellano:
nota: según la fuente del estudio, estos valores pueden variar, lo cual es lógico, pues es un estudio ESTADÍSTICO, y siempre dependerá de la muestra de textos analizados así como del tamaño de la misma.

inglés:

e: 12,7%
t: 9,06%
a: 8,16%

Francés:
e: 14,7%
s: 7,94%
a: 7,63%

Alemán:
e: 17,40%
n: 9,78%
i: 7,55%

Castellano:
e: 16,78%
a: 11,96%
o: 8,69%

Curiosamente, en inglés y francés, la predominancia de la letra E no conlleva necesariamente la predominancia del fonema /e/.
En francés, muchas de las Es son mudas o cambian a /a/ en las nasales (quizá siga predominando aun así el sonido /e/, pero no con la ventaja abrumante sobre la siguiente vocal que refleja la estadística).
Y en inglés... no son anecdóticas las Es que se pronuncian como /i/. Por tanto, si hablásemos de fonemas, los ranquings cambiarían.

viernes, 5 de octubre de 2007

carrito de la compra que chirría

Riquiriquiríiiii, ririñikiñikirririiii... me estaba poniendo de los nervios, sobre todo porque me mirara la gente. ¿Ya no ponen musiquilla de fondo para disimular ese silencio incómodo roto por mi carrito?
¡¡¡ Sí, ya lo sé. Chirría. El carrito, no yo. Me ha tocado el que chirría !!!

jueves, 4 de octubre de 2007

de excursión en el cole

No sé si es que a los profesores realmente les gustaba esto de sacar a los alumnos a dar una vuelta o era el programa escolar el que les obligaba a realizar actividades extraescolares, pero yo en su lugar, solo aceptaría llevarme una clase de niños por ahí si van todos encadenados en fila y con grilletes.

Recuerdo por ejemplo la visita a la panificadora, donde se hacía el pan. Al poco de entrar, alguien descubrió dónde guardaban la levadura, y allí que acudimos todos a meter la mano y llenárnosla de masa blanca. Pocos segundos después la levadura volaba por los aires en medio de una batalla campal, hasta que llegó el panadero y nos obligó a recoger todos los cachitos y volver a echarlos en su recipiente. Ojos que no ven corazón que no siente, si un día el pan está un poco sucio por dentro, es que han ido unos niños de visita.

El viaje al Safari-Park. Terminada la visita, de la que no guardo ningún recuerdo, nos dejaron sueltos. Nos dispersamos, e iba yo por ahí con alguien cuando encontramos un castillo, y allí que me metí. El castillo constaba únicamente de una entrada que daba a un patio cuadrado, rodeado de almenas y garitas con saeteras en las esquinas, a las que se podía subir. Estaba lleno de niños de otro colegio que lanzaban piedras desde arriba a otros que estaban en el exterior, que a su vez atacaban a pedrá limpia contra el castillo, en clara desventaja en cuanto a defensas, pero con mucha más munición disponible por el suelo. Me subí a la parte de arriba y descubrí que los que estaban fuera eran los de mi cole. Glups, estoy en medio del enemigo, y nadie se ha dado cuenta todavía... afortunadamente. Al final le descalabraron en la cabeza a uno de mis amigos.

La granja-escuela. Para empezar nos llevaron a los huertos, para enseñarnos lo que allí crecía. Esto son calabazas... y acto seguido los niños se abalanzaban sobre las calabazas hasta no dejar ni una ilesa; esto son higos... y todos a arrancar higos de las higueras mientras el monitor de la granja se ponía de los nervios y nos echaba de allí (tendrían que hacerlo como en el zoo y poner las hortalizas dentro de una jaula). Otra de las actividades era hacer queso, pero, no recuerdo por qué, fue abortada nada más empezar. Al final... como no, nos dejaron sueltos y nos fuimos al bosque a jugar a los exploradores. Antes de abandonar la granja, ya montados todos en el autocar, hubo un problema: por lo visto alguien había robado -¿o matado? no lo recuerdo bien- ciertos animales. La profe, muy seria, vino a decirnos que el autobús no arrancaría hasta que salieran los culpables. Tampoco recuerdo cómo terminó esto, pero se sabía quienes habían sido, porque nada más encontrar los bichos presumieron de su hallazgo y se corrió la voz.

El viaje a Andorra a esquiar. En fila en la tienda para alquilar el equipo, donde te preguntaban sistemáticamente ¿sabes esquiar?, y en función la respuesta te daban unos esquís más cortos o más largos. Una vez pasado ese trámite, echabas tus botas y esquís -que pesaban los suyo- al portaequipajes del autocar, mezclados con los de los demás.
Al llegar a la plataforma donde aparcaba el autobús (a tomar por culo de las pistas), todos se lanzaban al mogollón al maletero para buscar lo suyo o algo que les valiera, revolviendo y esparciendo el equipo de los otros sin ningún escrúpulo. Al final, si pillabas dos botas de la misma talla y encima te venían bien a tu pie estabas de suerte.
¡A ver quién tiene mis botas!
¡Éstas no son las mías, la mías tenían una rayita negra aquí!
¡Esa es la mía!
¡No, éstas son las mías!
Nos dieron un cursillo de iniciación (hacer la cuña, y es que el 98% no habíamos esquiado nunca antes), y el resto del tiempo estábamos sueltos a nuestro aire, alguno bajando en plan kamikaze en línea recta (qué rollo bajar tan rápido, con lo que tienes que esperar en la cola para subir el remonte).
Mientras descendías lentamente con la cuña te encontrabas con otros que se paraban a cada lado antes de iniciar el nuevo viraje -si es que no habían frenado cayendo-, o a los que subían el remonte muy concentrados para no perder el equilibrio y cuando te avistaban se desconcentraban y se desplomaban sobre la nieve, derribando a veces al que venía detrás, por choque directo o por contagio psicológico: si cae uno, el otro teme caer también e instantáneamente cae.
Y qué paciencia tenía que tener el "remontero" -pero más los que esperaban en la cola- con aquellos que se caían una y otra vez en la misma salida.
¡Anda, cáete más alante!

Los niños son de goma, e intocables, que si no...